Desde hace varios años las aplicaciones para celular y sus diversas ofertas -que abarcan tanto delivery de comida y canjes de productos como portales de transacciones económicas- representan una alternativa cómoda y eficaz para responder a las necesidades o problemas de las personas.
En esta línea, también el cuidado de la salud se sumó al mercado de las apps con la telemedicina: un tipo de consulta médica que se realiza a la distancia y a través de smartphones o computadoras.
El presidente del Consejo Federal de Entidades Médicas Colegiadas (Confemeco), Mauricio Eskinazi, cuestionó este tipo de aplicaciones presentadas por algunas prepagas y clínicas privadas y aseguró que deberían estar reguladas, ya que uno no sabe si el que lo atiende es un verdadero médico y que muchas de ellas no tienen ningún tipo de regulación legal ni un marco ético pertinente.
La medicina virtual, las consultas telefónicas, a distancia o a través de aplicaciones móviles no están encuadradas en lo que llamamos acto médico, que se da cuando uno revisa, interroga, ausculta o palpa a un paciente, aseguró Eskinazi.
Eskinazi aclaró que no está en contra de la telemedicina, sobre todo en el caso de las interconsultas, y mencionó el caso del hospital Garrahan, que tiene más de 300 Oficinas de Comunicación a Distancia (OCDs) y asesora médicos en varias provincias.
También estamos de acuerdo en su utilización en la posconsulta, para que el médico siga a su paciente, pero nuestra preocupación fundamental es que a través de estas aplicaciones, que muchas veces se usan para achicar costos, los pacientes interactúan con alguien que desconocen y ni siquiera saben si es un médico, concluyó.






