Controles

Aumentarán los controles a clientes de tarjetas de crédito y débito

Las compañías emisoras de los plásticos tendrán que guardar datos por 10 años.
martes, 06 de agosto de 2019 · 07:59

A través de una nueva Resolución de la Unidad de Información Financiera (UIF), que se dio a conocer la semana pasada, las empresas del sector fintech, las tarjetas de crédito y compra —bancarias y no bancarias— y de cheques de viajero tienen un nuevo marco regulatorio que entrará en vigencia en distintas etapas que comienzan a fin de año.

A partir de entonces, se sumarán nuevos controles sobre los movimientos que realizan los clientes para prevenir maniobras de lavado de dinero y financiación del terrorismo. Y se incluye ahora a las empresas que ofrecen billeteras electrónicas o cuentas virtuales, como Mercado Pago.

Entre las novedades, se destaca el uso de nuevas tecnologías para identificar y conocer a los clientes (debida diligencia), con la opción de apertura de cuentas a distancia con el uso de técnicas biométricas. La resolución aclara que deben ser "rigurosas, almacenables, auditables y no manipulables".

Cada empresa deberá contar con su propia metodología de identificación y evaluación de riesgos para elaborar un informe técnico que tendrá que actualizar y anviar a la UIF en forma anual. Para la evaluación se debe tener en cuenta las características de los clientes como residencia, nacionalidad, nivel de ingresos, consumos, transacciones realizadas, patrimonio y medios de pago, entre otras.

Los documentos obtenidos para realizar los análisis se deben conservar por al menos 10 años, desde la fecha de la operación, en medios electrónicos o similares protegidos contra accesos no autorizados. También deben estar disponibles 10 años después de la desvinculación del cliente.

La regulación está detallada en la Resolución 76/2019 de la Unidad de Información Financiera y regula las obligaciones de las empresas en materia anti lavado de activos y contra financiación del terrorismo. La norma incluye a las empresas que operan plataformas digitales donde los clientes pueden realizar transacciones comerciales online (de forma no presencial) mediante tarjetas de crédito u otros medios de pago.

También incorpora a las empresas que operan tarjetas prepagas. Pero quedan excluidas la tarjeta SUBE, las tarjetas prepagas para carga de combustibles y en las que se pueden acreditar fondos para ser usadas en el mismo local de la empresa emisora.

En el caso de que haya empresas de un mismo grupo ofrezcan servicios alcanzados por la nueva norma, se prevé que los clientes autoricen a que se comparta su legajo de identificación. De esta forma, se simplifica la carga regulatoria ya que que no deberán presentar varias veces la misma documentación ante distintas empresas.

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