En pos de definir qué pasará con las clases ante los crecientes casos de coronavirus, el ministro de Educación de la Nación, Nicolás Trotta, convocó para esta tarde (a las 14) a sus pares de todas las provincias argentinas, como también a los representantes gremiales. Jujuy ya tomó la decisión unilateral de paralizar las aulas y Misiones se sumó en las últimas horas pero por el riesgo de dengue.
Entre las propuestas a evaluar en esta jornada se encuentra la de enseñanza a distancia, sugerida por los sindicatos para evitar la pérdida de tiempo en caso de que se deban suspender la actividad académica en todos los niveles como modo de prevención ante el avance del coronavirus.
A pesar de la alerta de varios gobernadores que tomaron la decisión de suspender sus actividades, desde el Gobierno nacional buscan que haya continuidad en las clases. Se va a hacer una evaluación de las medidas, de cómo se están implementando. No es decisión del Ministerio de Educación si se suspenden las clases. Esas medidas las toman los especialistas de las carteras de Salud y hasta el momento tanto el ministerio como la OMS dijeron que no era conveniente suspender las clases, explicaron al respecto desde Nación a Ámbito Financiero.
Desde el Gobierno provincial, por su parte, afirmaron las intenciones de continuar con las clases, aunque también trabajan en la confección de un plan de contingencia escolar por si la decisión nacional es la suspensión. Se trabaja en protocolos con material didáctico y pedagógico para continuar con la enseñanza, afirmaron desde despachos bonaerenses.
El caso de Jujuy y Misiones
Si bien solo hay un caso en estudio y ningún contagiado confirmado, Gerardo Morales dispuso la suspensión de las clases en dicha provincia desde el 16 hasta el 28 de marzo. Abarca a todas las escuelas y niveles, tanto en el ámbito público como privado.
En este caso, se dispuso que se continúe con los contenidos a través de una tarea virtual de capacitación para los docentes y un mecanismo de enseñanza para los alumnos.
A esta medida se le sumó el gobierno misionero de Oscar Herrera Ahuad, quienes también suspendieron las clases.






