La educación y la vuelta a clases en medio de las extensiones sucesivas de la cuarentena es una de las incógnitas que más inquieta a los argentinos. En las últimas horas algunos países latinoamericanos como Perú y Paraguay decidieron anunciar que las clases no volverían hasta el año que viene en sus países. A diferencia de ellos, el ministro de Educación argentino fue tajante y aseguró que en Argentina no es un escenario posible suspender las clases todo el año. Todo hace suponer que vamos a poder regresar físicamente a las escuelas.
No obstante, aseguró que todavía no saben cuándo volverán las clases presenciales en las aulas de todo el país. Todavía falta, no tenemos la certeza y, como dijo el Presidente, la vuelta a las clases serpa cuando no haya ningún riesgo para la vida de los niños, aseguró.
En este sentido, evaluó los métodos de enseñanza a la distancia y destacó que esta pandemia desafía a la familia y a la escuela, que son las dos instituciones educativas más importantes.
Si bien la escuela es irremplazable, en esta situación estamos intentando restablecer el vínculo entre el alumno y el docente a través del mensaje a toda la sociedad en un momento en el que la prioridad es cuidarnos, añadió en comunicación con Radio Nacional Rosario.
Ante las constantes quejas y preocupaciones de los padres, pidió a los docentes no sobrecargar a los niños ni a las familias con el trabajo escolar mientras dure el aislamiento, dejando en claro que a cada estudiante se lo va a evaluar en el momento de volver a las aulas, cuando va a poder recuperar contenidos que no pudo alcanzar, incluso en estudiantes de sectores medios. Por eso tenemos que trazar una agenda con objetivos claros del proceso de enseñanza-aprendizaje, concluyó.






