Consumo

Habilitaron a las tabacaleras a producir pero continúan los inconvenientes y el desabastecimiento

Desde las diferentes empresas del sector anticiparon que el abastecimiento de cigarrillos tardará más de lo esperado por las diferentes habilitaciones con las que deben contar.

Habilitaron a las tabacaleras a producir pero continúan los inconvenientes y el desabastecimiento
El Diario Sur

En esta nueva etapa del aislamiento social obligatorio muchas fábricas de la Provincia retomaron sus actividades. Entre las habilitadas para volver a la producción se encuentra la industria tabacalera, un sector que ya estaba mostrando problemas para abastecer a los kioscos de todo el país.

A pesar de tener el permiso nacional, todavía no se reactivaron las tareas en la mayoría de las plantas y el abastecimiento deberá esperar algunos días más. El problema se debe, principalmente, a los variados permisos con los que debe contar cada industria. Además del protocolo nacional, tiene que aprobarse uno municipal avalado por la Provincia, por lo que los tiempos administrativos demoran la producción.

El mecanismo dispuesto en esta nueva etapa de la cuarentena dispone que cada intendente presente a la Provincia el protocolo detallado sobre la actividad, cómo se llevará a cabo y qué cuidados sanitarios poseen. Recién cuando el Gobierno provincial lo aprueba puede retomarse la actividad.

Desde la empresa Massalin Particulares –encargada de las marcas Malboro y Philip Morris- anticiparon que este viernes ya retomarán la distribución de los productos en el conurbano y Capital Federal. No obstante, desde Tabacalera Sarandí –que produce Red Point y el papel OCB- explicaron que la vuelta a la normalidad será recién la semana que viene. En el interior del país la demora podría ser mayor ya que la gran mayoría de las fábricas se encuentra en Buenos Aires.

“Massalin Particulares ya está abasteciendo a los distribuidores, por lo que desde el viernes van a estar los cigarrillos. Esperamos que se normalicen los precios y que todos los consumidores puedan tener sus cigarrillos”, explicaron desde la Unión de Kiosqueros a Página12. Además remarcaron que, por la escasez de estos productos, un atado llegó a valer 500 pesos y su venta fue en forma racionada.

Este martes comenzó la producción de Tabacalera Sarandí –ubicada en Avellaneda- con 62% del personal (186 personas) de una planta que emplea a 300 trabajadores, siendo que gran parte de ellos viven en la zona y no requieren traslados en transporte público, que es una de las condiciones impuestas por el Gobierno para la regularización de la producción.

Massalin Particulares también abrió sus puertas el martes con 450 de sus 700 trabajadores, siendo que la tabacalera restante que se encuentra a la espera de las autorizaciones es British American Tobacco, por lo que los cigarrillos Lucky y Camel todavía no volverán a las góndolas.

En este caso en particular, desde el municipio indicaron que la traba se encuentra en la lista de trabajadores que presentó la empresa ya que muchos de ellos no viven en la zona y necesitan hacer grandes traslados.