El pasado sábado Boca tuvo que enfrentarse a un difícil desafío. El plantel superior del club no podía jugar el partido ante Banfield y la única solución era apostar a los chicos de las inferiores. Ante eso, la institución depositó toda su confianza en el equipo de Reserva, en el que incluso el DT Sebastián Battaglia tuvo que asumir el cargo. Pero lo más importante: dos de esos jóvenes jugadores eran de la región. De Ezeiza, más específicamente.
Por un lado, está el volante Nahuel Génez, un chico categoría 2003 que recién cumplió sus 18 años el pasado 18 de junio. Es volante, fue suplente ante Banfield e ingresó en el segundo tiempo e incluso debutó en reserva en febrero de 2021. Cinco meses después, un giro inesperado de la vida hizo que debute en la Liga Profesional de Fútbol. Génez es surgido de Atlétiico Spegazzini.
El otro jugador de Ezeiza es Gabriel Aranda. Más conocido como “Pola”, el defensor central de 20 años estuvo a la altura del partido y jugó los 90 minutos con gran soltura. Es categoría 2001 y fue parte responsable de que el equipo de Battaglia mantenga el arco en cero ante Banfield. Surgió en los Altos de Tristán Suárez.
El plantel superior de Boca se encuentra en aislamiento preventivo luego de que muchos de los jugadores hayan agredido físicamente a efectivos de seguridad tras la derrota por penales ante el Atlético Mineiro por los octavos de final de la Copa Libertadores. La provincia dejó que Boca arribe en el país, pero obligó a que todos los jugadores queden en aislamiento por romper la burbuja y estar en contacto estrecho.
Mañana a la noche, Boca juega otra vez con San Lorenzo y, de no reverse la cuestión, como es altamente probable, los pibes jugarán de nuevo. ¿Tendrán acción Génez y Aranda?



