“No estamos proponiendo a nadie que cambie sus costumbres. Lo que tiene que cambiar es el momento después, la logística de volver a casa: caminando, con transporte público o con conductor designado, pero nunca más con alcohol al volante”, aclaró el ministro de Transporte de la Provincia de Buenos Aires, Jorge D’Onofrio.
Las autoridades consideran que, bajando el límite de consumo a cero, las estadística por muertes al volante podrían llegar a reducirse. En el territorio bonaerense mueren cuatro personas por día como consecuencia de un accidente de tránsito.
El Proyecto de Ley de Alcohol Cero propone prohibir a los conductores de todo tipo de vehículos con motor circular con cualquier concentración de alcohol en sangre superior a cero. La Agencia Nacional de Seguridad Vial, organismo impulsor del proyecto en el país, pretende imitar la medida que ya rige en otros países de la región, como Brasil, Paraguay y Uruguay. En este último, bajó un 30% la cantidad de siniestros viales graves desde que se estableció la tolerancia cero.

