Las elecciones Primarias, Abiertas Simultáneas y Obligatorias (PASO) del 13 de agosto dejaron un escenario bastante incierto en términos políticos y económicos luego del pobre resultado que obtuvo el oficialismo más la devaluación del 22% que dispuso el Gobierno un día después de que el pueblo se expresara en las urnas.
El panorama del consumo, enrarecido ante la incertidumbre, la inflación y las medidas del Gobierno
En la mayoría de los rubros se observa el impacto de la crisis, con la gente tratando de posponer compras hasta después de las elecciones.
Una de las primeras consecuencias de la devaluación fue el aumento de la inflación, que en agosto llegó a un 12,4% y llegó al nivel más alto desde febrero de 1991, hace más de 32 años, según el último informe del INDEC. De esta forma, el alza del índice de precios al consumidor alcanzó un 124,4% de incremento interanual mientras que en los primeros ocho meses del 2023 la suba de precios ya está en torno del 80,2 %.
Los productos que más aumentaron, según el informe del organismo estadístico, fueron los alimentos y las bebidas no alcohólicas con un 15,6% de incremento. Por el aumento en los medicamentos le siguieron el rubro Salud con un 15,3% y Equipamiento y mantenimiento del hogar con 14,1%.
Esta situación no hizo más que profundizar el estado crítico que tenía la economía antes de las PASO que sumado a la incertidumbre que provocan las propuestas de los candidatos de la oposición con mayores chances de llegar a la Casa Rosada como la dolarización de Javier Milei completan el cuadro que intentamos analizar desde El Diario Sur dialogando con comerciantes de la región.
En los supermercados alertan por las compras de alimentos con tarjeta de crédito
“Venimos con unos aumentos muy fuertes en los últimos meses pero con la devaluación tuvimos el último golpe y sufrimos esos primeros días”, contó el dueño de un supermercado de Lomas de Zamora. “Es todo una incertidumbre porque no sabemos en qué van a terminar las elecciones, quedan unos meses muy largos hasta diciembre”, retrató el hombre.
“A esta altura del mes es muy normal que la gente pague con tarjeta de crédito porque no llegan a fin de mes. Con la deuda que eso trae”, sostuvo el comerciante. “Además la gente se enoja porque nosotros hacemos un recargo pero sino no podríamos vender con tarjeta”, agregó.
En cuanto a la venta el hombre afirmó que cayó mucho en todo lo que no es elemental. “Lo que más se vende son los productos más baratos y que más rinden como fideos, arroz y lo que no se puede dejar de comprar como leche o pan. Todo el resto quedó en segundo plano”, describió.
Por último, se refirió a las últimas medidas lanzadas por el Gobierno como la devolución del IVA en la compra de productos alimenticios hasta un tope de $18.000 que fue anunciada por el ministro de Economía Sergio Massa. “Esto ayudó a que se empezara a mover un poco más con el tema de la devolución del IVA pero como te decía estamos a fin de mes, así que para decir como funciona ese tema tendría que ver cuando empiece octubre. Seguro un poco va a ayudar”, finalizó el supermercadista de Lomas.
Se frenaron las ventas en los corralones: nadie se anima a iniciar una obra nueva
Uno de los rubros más afectados tras la devaluación posterior a las PASO del 13 de agosto fue el de la construcción y así se ve reflejado en los corralones de la región con los que se puso en contacto El Diario Sur.
“Todo lo que es la venta está bastante tranquilo, bajó por una cuestión de lógica después del salto devaluatorio del 30%. Lo que más están vendiendo son materiales para reparaciones o parches y no para obras importantes, porque en este momento no se están haciendo”, aseguró Matías, empleado del corralón Terramat de la localidad de Canning.
“Ahora está normalizado el tema de los proveedores después de la devaluación, pero las obras quedaron frenadas”, sentenció el hombre aunque tiene confianza en el que el rubro se normalice luego de las elecciones presidenciales. “Se va a seguir construyendo después de las elecciones por más que gane uno u otro, lo que queda saber es en qué condiciones se va a hacer”, opinó Matías, en el corralón que trabaja con countries y otros clientes de la zona de Canning.
En el mismo sentido se expresó el encargado de un comercio del mismo tipo en la localidad de Monte Grande. “Está re tranquilo, no se mueve nada. Al no haber construcción en este momento se vende muy poco”, detalló.
Asimismo, afirmó que la situación afecta a toda la mercadería que se vende en el corralón ya que “no podemos vender un producto aislado. Tenemos que vender arena, cemento, cal y hierro. Y no se está construyendo, cada vez está peor”.
“Venía mejorando antes de las PASO, pero después de la devaluación no hubo vuelta atrás. Ojalá que se mejore después de las elecciones”, anheló el hombre.
El rubro de los electrodomésticos también quedó “planchado”: “Compran cuando ya no aguantan más”
El sector de la venta de electrodomésticos es uno de los más afectados en el medio de una crisis económica en la Argentina, más si está relacionada con un salto inflacionario, ya que en general los compradores se limitan a gastar en lo más necesario.
En ese contexto, Emanuel, encargado de Casa Vilanova, local de electrodomésticos de Monte Grande repasó la situación que se vive en el comercio. “Vender se vende muy poco desde hace rato, pero con la devaluación que hubo después de las elecciones, bajó muchísimo”, confirmó.
“Se nota que desde la devaluación del 30% no se venden tantos lavarropas, heladeras, hasta ese momento la gente venía estirando, pagando cuotas y demás, pero bueno ahora bajó mucho”, relató el comerciante.
Una de las dificultades más visibles en la actualidad es la falta de cuotas sin interés que muchas veces fomentó la venta de artículos más onerosos como es el caso de los electrodomésticos. “Lo que se pasa es que las cuotas de créditos personales o de tarjetas de crédito vienen con mucho interés”, explicó Emanuel.
“Ahora lo que se está viendo es que la gente no se da un gusto. Termina comprando lo que necesita porque ya no aguanta más, porque lo necesita de verdad y porque se le rompió. También está volviendo mucho más el service”, completó el encargado.
“Hasta que se acomoden los sueldos no va a haber una suba de las ventas. Veremos cómo va a funcionar este tema de los nuevos créditos y medidas pero no veo que vaya a haber una mejoría grande”, finalizó Emanuel.
“El mercado de los viajes está dolarizado de facto”
“El mercado de los viajes está atado a la inflación, por lo tanto se mueve una incertidumbre total esperando las elecciones”, resumió Paola, encargada de la agencia de turismo Grama Viajes de Monte Grande, sobre el mercado de viajes en el momento actual.
En ese sentido explicó que “no hay pagos totales en los hoteles, porque pagás una parte y después tenés que reajustar la tarifa una semana antes de ingresar”. Y continuó: “la realidad es que el mercado en Argentina está dolarizado de facto, el porcentaje de inflación está atado al aumento del dólar”.
“Hay que esperar hasta enero o febrero porque las tarifas son día a día”, manifestó la mujer y aseguró que “las tarifas son muy caras en Argentina, conviene más ir al exterior y es más fácil reservar, se puede reservar hasta con un año de antelación”.
“En cambio en Argentina no hay reservas, no se puede utilizar Booking porque tienen un domicilio fiscal en el exterior y te toman el precio en dólares. Lo que más está moviendo son los viajes al exterior por el salto del dólar. Por miedo a que siga subiendo, hasta las elecciones hay mucha demanda”, relató la agente de viajes sobre lo que sucede en el sector turístico en la previa de las elecciones presidenciales.
“Es un escenario incierto porque no se sabe qué va a pasar después de octubre. En ese sentido no puedo recomendar nada a ningún cliente porque no sé qué va a pasar en el futuro”, advirtió Paola. “Lo que sí te puedo decir es que mucha gente prefiere gastar esa plata en ir a Buzios antes que ir a Ushuaia porque los precios son casi los mismos o menores”, concluyó.
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