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Avanza una ola polar hacia el Área Metropolitana de Buenos Aires (AMBA), que se prevé que se concentre desde el domingo en el territorio, en tanto que meteorólogos advierten por vientos de hasta 100 km/h y un descenso abrupto de la temperatura en la región central del país.
La última semana de abril comenzó con condiciones estables y mañanas frescas, pero la situación se modificará drásticamente el domingo, cuando un sistema de baja presión sobre el Mar Argentino impulse el ingreso de aire polar, según advirtieron desde el portal de meteorología Meteored.
El fenómeno traerá un descenso brusco de temperatura, vientos intensos y posibles chaparrones aislados, con los valores térmicos más bajos registrados hasta ahora en el año.
El frente frío podría generar lluvias aisladas en la madrugada y mañana del domingo, seguidas de viento intenso y baja sensación térmica.
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Sobre la costa bonaerense, las ráfagas podrían superar los 80 a 100 km/h, lo que motivará la emisión de alertas oficiales. El cambio estará precedido por un sábado templado, con máximas de 23°C y cielo nublado, hasta la llegada del sistema de baja presión desde la Patagonia, que se intensificará frente a la provincia de Buenos Aires.
Entre la madrugada y la mañana del domingo pueden darse chaparrones aislados de baja intensidad, pero el rasgo dominante será el viento y el rápido descenso térmico.
Panorama del clima
El ingreso de la masa de aire polar provocará mínimas estimadas en 7 °C para la Capital Federal y de hasta 4 °C en sectores del conurbano durante la mañana del lunes 27, cifras que no se habían registrado en el año. Durante la tarde del domingo, la máxima no superará los 18 °C, con la mínima dándose hacia la noche, en torno a los 9-11 °C.
El frío polar será intenso pero de corta duración: la masa de aire frío persistirá hasta el martes 28, con mínimas bajas, y desde el miércoles 29 se espera un rápido ascenso térmico por la rotación del viento al noroeste, devolviendo las condiciones a valores habituales para la época.
El fenómeno responde a una típica transición otoñal, aunque con registros térmicos y ráfagas que superan lo esperado para fines de abril. “

