El hecho ocurrió en el barrio Vélez Sársfield cuando Diego, de 36 años, se disponía a entregar un teléfono celular luego de haber pautado su venta por Internet. Antes de que la operación pudiera concretarse, fue atacado a balazos y terminó con un brazo herido.
Vendió su celular por Internet y los compradores lo balearon
El hombre se ofreció a llevar el teléfono a una dirección fijada por el comprador en el barrio Vélez Sársfield y allí fue atacado por dos hombres.
Según lo relatado por la víctima, él se había comprometido a realizar la entrega del producto en un lugar pactado con el comprador. Cuando llegó a la dirección y tocó timbre en el lugar nadie le contestó. Se comunicó con el comprador y éste le dijo si no podía acercarse a una nueva dirección.
Mientras esperaba en el nuevo lugar, dos hombres se acercaron a él en otro vehículo, se bajaron y comenzaron a golpear el vidrio del acompañante de su coche, el cual no pudieron romper debido a que se encontraba reforzado con el antivandálico.
Según contó la víctima, al ver que no podían robarle, los delincuentes se fueron, pero antes de alejarse demasiado uno de ellos le disparó dos veces al vidrio del auto. En ese momento no sabía si me habían pegado algún tiro porque estaba muy asustado. Cuando los vi doblar la esquina, puse primera y salí a una avenida cercana, detalló Diego.
El conductor logró conducir hasta la Comisaría 43 de la Policía de la Ciudad donde recibió los primeros auxilios en la herida de su brazo derecho causada por uno de los disparos. Luego fue atendido por enfermeros del SAME y trasladado al Hospital Vélez Sarsfield, donde tras unas horas se le dio el alta.
Si bien el hecho ocurrió el pasado 23 de mayo, se hizo conocido en las últimas horas debido al testimonio de la víctima. Interviene en la causa por los delitos de tentativa de robo a mano armada, disparo de arma de fuego y lesiones, la Fiscalía N°11 a cargo del Dr. Necol, quien dispuso secuestrar el auto de la víctima para inspección balística, así como la búsqueda de testigos e imágenes de cámaras de seguridad.
Los compradores no volvieron a atender el teléfono y la Policía verificó que los datos aportados por los usuarios eran falsos, mientras que Diego destacó que no llegó a ver sus caras.

