San Vicente |

Tras la muerte del intendente, la rotonda trágica quedó en el ojo de la tormenta

El cruce de las rutas 6 y 16 es un escenario frecuente de accidentes graves. Cuando chocó Cortés estaba iluminada “a medias”.

Esa rotonda es un escenario frecuente de vuelcos y choques. Al momento en que se accidentó Cortés, las luminarias funcionaban, aunque no todas. Las principales críticas apuntan a que está mal señalizada y a que la iluminación (aun cuando anda) es deficiente. Especialistas incluso señalan que la rotonda tiene un defecto en su diseño original, que hace que sea muy cerrada y por ende más peligrosa.

Consultados por El Diario Sur, desde el Municipio sumaron otro motivo: “No sabemos si este es el caso, pero hay una realidad y es que la gente maneja a gran velocidad por la ruta 6. Si se respetaran las velocidades máximas, la gran mayoría de estos accidentes se evitarían. No se puede circular a 150”. También abonaron a la teoría del “defecto de diseño” pero recordaron que es una responsabilidad de Vialidad de la Provincia.

Los inviernos de 2017 y 2018 fueron especialmente preocupantes por la cantidad de siniestros que se registraron en el lugar. En jornadas en las que se combinó la falta de iluminación con neblina llegó a haber varios choques con horas de diferencia. Con las luminarias sin funcionamiento, el Municipio había improvisado “tachos” con fuego que la señalizaban de forma provisoria por la noche.

 

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