A una semana de la muerte de Diego Armando Maradona, siguen apareciendo en todo el mundo homenajes, anécdotas y recuerdos del Diez, considerado el mejor futbolista de todos los tiempos. En ese contexto, un psicólogo de San Vicente, Eduardo Sasso, rememoró ante El Diario Sur su paso por las inferiores de Argentinos Juniors, donde integró equipos infantiles y juveniles junto a “Pelusa”. También tuvo otros encuentros con él a lo largo de su vida.
La historia del psicólogo de San Vicente que jugó en inferiores con Maradona: "Era una bestia"
Eduardo Sasso, de San Vicente, compartió con el Diez en su época de juvenil en Argentinos Juniors y lograron un segundo puesto en un campeonato.
“Jugamos juntos desde los 9 hasta los 14 años. Compartí infantiles y también estuvimos en el mismo equipo para el Campeonato Evita en el que llegamos a la final y salimos subcampeones. Yo soy clase 1961 pero a Diego como era un monstruo lo ponían con los más grandes”, repasó Eduardo Sasso.
“En esa época éramos chiquitos y Diego estaba con nosotros como uno más. Pero sabíamos que iba a llegar y era notorio que era una bestia. Sospechábamos que iba a ser una cosa impresionante, pero nos quedábamos cortos, imposible prever lo que iba a salir”, agregó.
El ahora psicólogo especializado en el tratamiento de adicciones da testimonio de la humildad de Maradona y las dificultades que debía superar para poder asistir a los entrenamientos. También la sencillez de las instalaciones de Argentinos Juniors.
“Él hacía la diferencia siempre, metía goles imposibles, era inagarrable. Y jugábamos en canchas que eran potreros, con pelotas pesadas, medias que raspaban, nos cagábamos a patadas. Por eso después, cuando llegó a primera, cada vez que le tocaba jugar con barro era una bestia, porque estaba acostumbrado”, sumó el profesional.
A partir del pase a inferiores, Eduardo Sasso dejó de tener contacto asiduo con Maradona. Pero siguió viendo de cerca el avance de su carrera en “El Bicho”. “Además de lo que jugaba en las inferiores, era conocido porque era alcanzapelotas y en los entretiempos hacía jueguitos y la gente se volvía loca con la habilidad que tenía”, recordó.
A lo largo de las décadas, el psicólogo vivió las alegrías de Diego como futbolista y también sus dramas, especialmente el de las adicciones. “Esa parte era la menos parecida a un Dios que tenía, era muy humano en ese sentido”, remarcó. Y valoró a Maradona como la mayor “representación simbólica de la Argentina”. “Logra identificaciones con los de más abajo y los de más arriba también”, describió.


