Roberto Abella está obsesionado con el cielo. Y así lo refleja en las fotos que hace en San Vicente por hobby, pero que cada vez encantan a más vecinos de la ciudad. Los paisajes urbanos, las nubes, las tormentas, lo pequeño y lo grande, lo microscópico y lo panorámico son algunos de los ingredientes que se pueden ver en el trabajo de este profesor de matemática de 46 años que, en diálogo con El Diario Sur, asegura que no va a ningún lado sin su cámara de fotos. “La llevo hasta para hacer los mandados, me dicen que estoy loco”, se sincera.
Las imágenes de San Vicente por un fotógrafo obsesionado con el cielo
Roberto Abella es vecino de San Vicente, profesor de matemática y tiene a la fotografía como hobby. Una mirada particular sobre lugares icónicos y ocultos.
El trabajo de Roberto como fotógrafo por ahora es amateur. Publica sus fotos en su página personal de Facebook para que las disfruten sus amigos. También agrupó sus obras en algunos fanzines virtuales que distribuye entre vecinos y conocidos. Y hace retratos por encargue.
En sus obras se puede apreciar su particular mirada sobre los lugares icónicos de San Vicente, como la vieja estación, la laguna, la Iglesia, la zona rural. Y también otros puntos y escenas atípicas, que como un explorador retrata cada vez que encuentra.
“Siempre estoy buscando locaciones en San Vicente. A veces es difícil porque el pueblo es chico y se te acaba enseguida. Pero también tiene sus particularidades y te encontrás con cosas llamativas e interesantes, como una casa abandonada o una gallina picoteando comida en la vereda”, dice el fotógrafo. Y señala que la vieja estación, cercana a su casa del barrio San Martín, es su lugar predilecto para hacer fotos: “Es muy abierto y se ve muy bien el horizonte, eso me permite retratar bien el cielo y las nubes”.
Roberto dice que su pasión por la fotografía es heredada de su hermano, que compró una cámara analógica cuando aún era una tecnología novedosa. En los últimos años empezó a hacer imágenes con celulares y fue avanzando progresivamente en la técnica. “Nunca estudié, soy un autodidacta. Pero me la paso leyendo y tratando de mejorar”, sostiene.
La gente puede ver sus fotos en Facebook (Roberto Abella). El viejo San Vicente que todos conocemos puede tener una impresión distinta bajo su lente. A veces, vivaz; mayormente, sombría; pero siempre cautivante.
Selección de trabajos del fotógrafo Roberto Abella, por El Diario Sur













