El enfermero Ariel Delgado es el “paciente cero” de coronavirus en San Vicente. Su contagio se confirmó el 10 de abril de 2020. Sobrellevó la infección sin síntomas, pero igualmente pasó un mes entero encerrado en su habitación, soportó discriminación y comentarios que lo ubicaban esparciendo el virus por diferentes lugares del pueblo. Hoy, a un año del inicio de la cuarentena, con su optimismo y buen humor repasa ante El Diario Sur esos días frenéticos y recuerda con tristeza la muerte de su compañero de trabajo Silvio Cufré, el primer trabajador de la salud que falleció por coronavirus.
La historia del paciente cero de coronavirus en San Vicente, a un año del inicio de la cuarentena
El enfermero Ariel Delgado fue el primer contagiado de coronavirus en San Vicente. Sufrió discriminación y pasó más de un mes aislado.
“No tenemos certezas de dónde me contagié”, dice Ariel Delgado. “Yo trabajaba vacunando y en ese momento estábamos haciendo aplicaciones de la antigripal por todos lados. Y también en el sanatorio de Brandsen, donde me tocó atender a una paciente con coronavirus, pero tuvimos todos los cuidados”, agrega. “Un día de esos en Brandsen lo encontré a Silvio que estaba esperando el colectivo y lo alcancé en mi auto hasta Brandsen. Puede haber pasado que él ya estuviera contagiado y ahí me lo haya pasado a mí”, recuerda.
Los dos enfermeros fueron aislados preventivamente ante el caso de coronavirus confirmado en Brandsen. Cufré empezó a manifestar síntomas y fueron testeados. En la segunda semana de abril llegó a San Vicente la noticia del positivo. También hubo otros contagios en el Hospital Ramón Carrillo por personal que, como Cufré, trabajaba en el sistema público local y en el centro privado de Brandsen.
“Prácticamente no tuve síntomas. Solo un poco de decaimiento y tomaba paracetamol. Estuve en mi pieza, aislado de mi mujer y mis hijos, solo charlábamos por la puerta. El susto más grande era por mi papá, que tiene 83 años, pero por suerte no se contagió”, rememoró el enfermero.
Afuera de la casa de los Delgado, San Vicente estaba conmocionado por la llegada del coronavirus al pueblo y ante la falta de información sobre la pandemia, había todo tipo de especulaciones. El enfermero cuenta que la policía visitó su domicilio más de una vez ante denuncias de vecinos del barrio que creían haberlo visto en la cuadra y a la Secretaría de Salud del Municipio llegó un llamado en el que indicaban que había estado cargando combustible en Alejandro Korn junto a toda su familia, riendo, a la vista de todos. En tanto, un equipo municipal rociaba la casa y la vereda con cloro diariamiente.
Pero más allá de los rumores y la incertidumbre, para Ariel Delgado el golpe más duro llegó con la noticia del fallecimiento de Cufré. “Me pegó muy mal. Era un muy buen compañero. También fue duro saber las condiciones tan humildes en las que vivía. Siempre que lo alcanzaba desde Brandsen a Alejandro Korn me decía que lo dejara en la ruta, que no entrara al barrio. Cuando vi las imágenes de la casa entendí que quizás era porque no quería que supiera cómo vivía. La verdad que era un luchador, le ponía una garra impresionante por su familia”, contó Ariel Delgado.
Siguiendo el protocolo primitivo, el enfermero debió esperar a tener dos hisopados con resultado negativo de coronavirus. Una vez que los obtuvo, a un mes de haber empezado el aislamiento, decidió esperar unos días más. “Tenía miedo de que la gente por la calle me dijera algo. Igualmente, lo más importante fueron todos los que me dieron apoyo y se ofrecieron a darme una mano en ese tiempo”, destacó.



