“Cuando un nene chiquito se te acerca y te dice ‘Perdí mi barbijo, pero dame uno que quiero entrar’, y te das cuenta que el milagro solo ocurre en la escuela, no queda más nada que hablar”. Así comienza el posteo de Marta Mazza, directora de primaria en el Colegio Nacional Almafuerte, de Alejandro Korn, y el Miró College, de San Vicente.
La tristeza de una directora de San Vicente: "En los hogares humildes no hay virtualidad que valga"
Una directora de dos escuelas primarias de San Vicente escribió un texto en Facebook descontenta por el retorno de las clases virtuales y se volvió viral.
Su publicación tuvo repercusión en las redes y entre la comunidad educativa de San Vicente por el emocionante relato en primera persona de una docente que vive con frustración el regreso a las clases virtuales. “Trabajo en dos escuelas hermosas, los nenes están felices y todo el mundo trabaja al máximo por la presencialidad, tal como nos pidieron las autoridades, que a las cinco de la tarde dicen que la presencialidad no se toca y a las nueve de la noche cierran las escuelas 15 días”, relató la maestra de San Vicente.
Su reflexión llegó luego de la suspensión de clases por 15 días impuesta mediante DNU por el Presidente Alberto Fernández para todo el Área Metropolitana de Buenos Aires, en la que está incluida San Vicente. La decisión fue inesperada. La ministra de Salud de la Nación, Carla Vizzotti, por ejemplo, había expresado que “las escuelas no son un foco de contagio” y el propio ministro de Educación, Nicolás Trotta, garantizado que los colegios no se iban a cerrar. Y esa confusión es la que indigna a Marta Mazza.
“Las familias respetan todo lo que dice el protocolo, los maestros dan clases con más amor y vocación que nunca, curando las heridas del año pasado, y los porteros limpian sobre lo limpio. La escuela parece un quirófano. Recibimos los insumos y, cuando no los recibimos, los reclamamos y aparecieron rápidamente”, continúo la directora sanvicentina de 58 años en su texto. Y siguió: “Siempre pensé que la única solución es la educación. Me da mucha tristeza lo que pasa: para los hogares humildes no hay virtualidad que valga y fotocopiar la tarea muchas veces los deja sin comer”.
Y cerró con una frase de una canción de Hugo Midón: “La escuela puede ser un lugar donde todo lo puedo encontrar”.


