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Alejandro Korn: el adiós a Enrique Lorenzo, dueño por 37 años de la panadería La Espiga de Oro

Fue un reconocido emprendedor y vecino de Alejandro Korn. Fundó el Centro Comercial e Industrial y participó en otras instituciones.

El último 28 de octubre falleció a los 88 años Enrique Lorenzo, querido vecino de Alejandro Korn que estuvo al frente de reconocidos comercios e incluso fue el fundador del Centro Comercial e Industrial de Alejandro Korn. Al momento de su muerte se encontraba trabajando en su campo de San Vicente.

Esa tarea la aprendió en su infancia, en Carlos Casares, donde vivía con sus hermanos y sus padres. Según contó su hija María Cristina, Enrique había fantaseado con ser militar, pero para poder ayudar a su familia tuvo que empezar a trabajar la tierra. En el marco de las corrientes migratorias internas que se dieron con el peronismo, los hermanos se mudaron al Conurbano bonaerense y se metieron en el rubro de las panaderías, hasta que cada uno de ellos logró tener su propio local en distintos puntos de la región.

Enrique fue el último en adquirir su comercio. En 1961 se hizo cargo de la famosa panadería La Espiga de Oro, ubicada frente a la estación de Alejandro Korn. Ya tenía más de 30 años funcionando, pero él aportó su impronta y logró que sea “de vanguardia”. “Se encontró un fogón en el fondo, donde vivía gente. Le hizo muchísimas reformas y lo fue haciendo de vanguardia, para la época era de avanzada”, expresó su nieto Toty. Estuvo al frente del negocio hasta 1998, cuando lo vendió, y todavía sigue en marcha.

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Enrique en la famosa panadería

Enrique en la famosa panadería "La espiga de oro", de Alejandro Korn.

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Atrás de la panadería, en 1971, creó el salón de fiestas “El Dorado”. “Ahí se casó medio Alejandro Korn. Si tuviéramos un registro iría a la par del registro civil”, celebró su hija María Cristina.

A lo largo de los años, Enrique demostró una gran habilidad para los negocios. Aprovechaba la elaboración de alimentos de la panadería para hacer servicios de lunch en su salón de fiestas. Y en el campo que luego adquirió en San Vicente se dedicó a la cría de chanchos, a los que alimentaba en parte con los desperdicios del pan. Entre otros emprendimientos, tuvo su propia marca de mayonesa y otra de alfajores.

Pero además del comercio, fue un vecino con una amplia participación en las instituciones locales. Fue el presidente fundador del Centro Comercial e Industrial de Alejandro Korn, una entidad de gran importancia para la comunidad, que inició sus actividades en 1968. También tuvo una participación relevante en la Sociedad Rural y el Rotary Club de San Vicente, y en el Centro de Jubilados de Alejandro Korn hasta sus últimos días.

“Tenía la mentalidad de una persona de 65 años con un cuerpo de 88”, destacó su hijo Juan Manuel, a la vez que confesó que la noticia del fallecimiento de Enrique los sorprendió a todos, por la enorme vitalidad que mostraba. “Tomaba unos mates y ya agarraba la pala, todos los días, y así falleció”, contó su nieto.

En 1998 Enrique había vendido la panadería para dedicarse de lleno al campo, fabricaba chacinados y sembraba para alimentar a sus animales. “Con la edad empezó a valorar otras cosas y se acercó a la familia, estaba orgulloso de tener una familia numerosa”, planteó su hija, mientras que su nieto agregó: “Siento muchísimo orgullo como abuelo, maestro, mentor, siempre fue mi ídolo, desde chiquito, y lo va a seguir siendo siempre”.

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Enrique junto a su familia. Fue padre de María Cristina y de Juan Manuel, luego adoptó a Karina. Tuvo 10 nietos.

Enrique junto a su familia. Fue padre de María Cristina y de Juan Manuel, luego adoptó a Karina. Tuvo 10 nietos.

Un emprendedor exitoso, padre de familia y que siempre apostó por Alejandro Korn

Enrique Lorenzo tenía 88 años y era padre de dos hijos: María Cristina y Juan Manuel, y de Karina, una hija “del corazón”. Su compañera “de toda la vida" fue Herminia Cabrera, fallecida en 2009. Tuvieron diez nietos. Enrique fue propietario por más de 30 años de la panadería La Espiga de Oro, también fue dueño del salón de fiestas El Dorado, creó el Centro Comercial e Industrial de Alejandro Korn, una marca de mayonesas, otra de alfajores y una tercera de chacinados, entre otros negocios que encabezó.

“Toda la vida fue emprendedor, era un innovador y siempre veía el potencial de los lugares donde iba”, contó su familia, que destacó que en los últimos años su pasión fue su campo, donde finalmente falleció mientras trabajaba la tierra.

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