Fundado el 15 de agosto de 1933, el club Deportivo San Vicente nació como un club barrial en medio de un pueblo que no era para nada cercano a lo que es hoy en día. Luego de décadas de un crecimiento demográfico considerable, el Depo también fue creciendo en su masa societaria y en la infraestructura hasta llegar al día de hoy en el que celebra sus 90 años de vida y diferentes personalidades que están ligados a la institución dialogaron con El Diario Sur en donde contaron sus experiencias vividas.
El Deportivo San Vicente cumple 90 años: la emoción de sus socios
El club Deportivo San Vicente, el gigante del distrito, celebra un nuevo aniversario y personalidades del club comentaron sus experiencias.
“El Deportivo es parte de mi familia porque siempre estuvo ligado a mi. En cada evento que hay en el club estoy yo”, contó Oscar Ruiz, histórico jugador de fútbol del Depo que supo jugar desde el año ‘83 hasta el ‘93 y desde ese entonces se transformó en entrenador de inferiores en el club.
Pensando en esos años en donde él era futbolista, recordó: “En esos años la gente le ponía mucha garra. Todo fue armado por la gente del club”. Pensando en el recorrido de todos estos años en donde se ha dado un crecimiento, Oscar destacó: “No es fácil conducir el club y más en estos tiempos. Hay que estar más unidos que nunca y no dejar de lado lo bueno que es el Club para los más chicos. Mi mensaje es que la gente no baje los brazos nunca y sueño con que el club siga creciendo”.
Quien también se tomó un momento para charlar con El Diario Sur y conmemorar este nuevo aniversario fue Lautaro Pré, exjugador, integrante de Comisión Directiva y actual entrenador del básquet femenino. “Llegué al club cuando tenía 3 años. Desde ese tiempo el club creció muchísimo, sobre todo en infraestructura y gente. Esto último tiene que ver con lo que también creció el pueblo y vamos a hacer todo el esfuerzo para que el club siga creciendo”.
Pensando en ese sentido de pertenencia, Lautaro lo destaca como algo indispensable para el desarrollo de un club de barrio como el Deportivo. “Los chicos se terminan enamorando y llega el punto en que llegan a sentir al club como su segunda casa. El lugar donde se olvidan de los problemas de su casa. El sentido de pertenencia es muy fuerte”.
Por otro lado, Juan Andrés Marini, vicepresidente 2° de la institución sanvicentina, contó sus vivencias dentro del club. “Estoy en el club desde que nací. Mi papá y mi hermano fueron presidentes de la institución y el club para mi es mi segunda casa. Todos los días paso a ver si está todo bien. Tengo mucho amigos y tengo también el honor de que una de las sedes lleve mi apellido y estén enterrados los restos de mi padre”, señaló a corazón abierto.
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En cuanto al aporte diario que realiza el Deportivo a la comunidad de San Vicente, explicó: “El club es un lugar donde los chicos están lejos de la calle y nosotros tramos de contribuir en que el club pueda ser, después de la escuela, un lugar para pasar el resto del día”.
Por último, pensando en los próximos años del Depo, se permitió soñar. “Mi deseo es poder terminar el microestadio del Polideportivo Marini Marccioco y que el club no pare de crecer”, dijo y cerró: "Quiero agradecer a los miembros fundadores y ex presidentes del club. Ellos también son parte de este crecimiento".

