San Vicente quedó en pausa, las calles se vaciaron para seguir el segundo partido de Argentina en el Mundial, que se vivió con nerviosismo y alegría. Decenas de vecinos se encontraron reunidos en bares, oficinas y escuelas para ver los dos goles de Messi que le dieron la victoria a la Selección.
Así se vivió el triunfo de Argentina en San Vicente (y hubo festejos): del "nos quedamos sin Internet" al "acostumbrados a ganar"
Vecinos y algunos turistas vivieron el partido de Argentina en los bares, oficinas y escuelas de San Vicente. Además, salieron a festejar por el centro.
Apenas sonó el último silbato, la ciudad recuperó su movimiento habitual, aunque con una postal distinta: bocinazos, autos con banderas argentinas, camisetas albicelestes y vecinos de todas las edades salieron a celebrar un nuevo triunfo del equipo de Lionel Scaloni.
Desde Clock, Sandra explicó a El Diario Sur que ya es costumbre ir cuando juega Argentina: “Somos de acá de San Vicente y esta es nuestra cábala, venir a ver el partido acá. La pasamos muy bien, comemos rico y hay un lindo ambiente”, contó.
En cambio, fue la primera vez que llevó a su padre Enrique, de 91 años, quién aseguró que fue un momento “muy lindo” y de “mucha emoción”. “Ya estamos acostumbrados a ganar”, resumió entre risas.
Carlos Benitez, de 58 años, vive actualmente en Santa Fe, pero regresó a San Vicente, donde pasó gran parte de su vida. La visita coincidió con el partido y decidió verlo en el mismo bar: “Fue espectacular, la verdad. Una nueva experiencia porque siempre lo miro en mi casa”, contó.
Sobre la ciudad, luego de estar en otra provincia durante 4 años, expresó: “Cambió bastante. Está lindo. Dan ganas de volver a San Vicente”, afirmó.
Una solución de emergencia para no perderse el partido
Renata de 10 años llegó junto a su familia por un motivo inesperado: “Nos quedamos sin internet”, explicó la niña, que vivió el encuentro con cierta preocupación: “Para mí estuvo muy difícil”, reconoció.
La familia decidió trasladarse al bar para no perderse el partido y allí celebraron juntos el triunfo argentino. “Estoy feliz porque ganamos”, concluyó.
Antonio, los nervios y la confianza intacta
A Boston, Antonio, de 75 años, llegó junto a su esposa desde Luis Guillón apenas unos minutos antes del comienzo del partido, y reconoció que la tensión le juega una mala pasada: “No soy de mirarlo directamente porque me pongo mal. A veces agacho la cabeza y miro el teléfono, y en la jugada buena levanto la vista”, relató.
A pesar de los nervios, mantiene la confianza intacta: “Somos los mejores del mundo. Yo creo que es otra posibilidad más para Argentina. Lo que no nos tiene que faltar nunca es la fe”, afirmó.
Marcelo y una vida atravesada por los Mundiales
Marcelo Razeto, de 64 años y vecino de San Vicente, acumula recuerdos de varias generaciones de la Selección Argentina: “Vi el Mundial del 78 y estuve en la cancha. El del 86 lo vi por televisión y en el 2022 estuve en Qatar”, repasó.
Fanático del fútbol desde siempre, explicó que vivir los partidos acompañado de desconocidos cambia la experiencia: “Me gusta verlo con otra gente porque intercambiás opiniones y se hace más ameno y no tan nervioso como viéndolo solo en casa”, señaló luego de juntarse con un amigo en Boston.
Además, lamentó no poder compartir este Mundial con su hijo, que actualmente vive en España. Aun así, mantiene el optimismo para lo que viene: “Cada vez que avanza el campeonato se ve a Argentina más firme y muy segura como grupo. El fútbol es impredecible, pero Argentina tiene todas las posibilidades de hacer un muy buen Mundial”, concluyó.
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