Como referente del duhaldismo en San Vicente, el ex senador provincial y secretario de Legal y Técnica de la Nación Antonio Arcuri fue uno de los encargados de gestionar el traslado de los restos de Juan Domingo Perón a su quinta de San Vicente. A diez años de aquel 17 de octubre que terminó con incidentes y más de 40 heridos, el ex titular del Fondo del Conurbano dialogó con eldiariosur.com
Arcuri, sobre el traslado de Perón: Semejante zafarrancho no nació de la espontaneidad
El dirigente peronista contó detalles sobre el traslado de Perón a San Vicente. La previa, la organización y las responsabilidades del caos.
-¿Cómo surgió y cómo se desarrolló el proyecto para traer los restos de Perón a San Vicente?
-La idea de traer los restos de Perón siempre estuvo en la mente de Eduardo Duhalde y de muchos otros dirigentes peronistas, y en particular yo siempre aboné esa idea. Cuando fue presidente de la Nación impulsó Duhalde con mucha fuerza la concreción del deseo que en vida había expresado el mismísimo General en el sentido que quería que sus restos descansasen en suelo bonaerense. Recuerdo que en 1996, Duhalde nos convocó al Museo junto a dirigentes e intelectuales históricos del peronismo como Ángel Federico Robledo, Miguel Unamuno, Manuel Urriza, Duilio Brunello, Alberto Proia, Leonardo Favio, Nicolás Sarquis, Enrique Pavón Pereyra, René Orsi, Antonio Cafiero, Fernando "Pato Galmarini, Rafael "Balito Romá, Manuel Quindimil, entre otros y con ellos firmamos un documento para designar al Museo Histórico, como el lugar dónde descansen los restos de Perón y Evita. Además, el apoyo de los gremios fue vital. El proyecto final fue una sucesión de hechos en el tiempo, como la expropiación de la quinta de San Vicente por Ley 10.856 que tuve el honor de presentar siendo senador bonaerense, para que se pudiera lograr el funcionamiento del Museo; la construcción del nuevo edificio donde se realizan las muestras y exposiciones; y finalmente la leyes para la concreción del mausoleo. No puedo dejar de mencionar que Néstor Kirchner, cuando fue presidente, decidió quedarse a un costado y se desentendió de esta tarea, a tal punto que ni siquiera asistió al acto de traslado de los restos de Perón a San Vicente. Queda todavía una tarea por delante, que sería completar la ejecución de la Ley 13062 del Mausoleo, trayendo los restos de Evita, quién en un libro dejó escrita su intención de estar siempre al lado de Perón y de los humildes de la patria.
-¿Cómo se preparó el acto del 17 de octubre de 2006?
-Para los peronistas los gremios son la columna vertebral del movimiento, son el fiel reflejo de las políticas que implementó Perón, y luchan día a día por ese legado histórico que cambio la Argentina. Por lo tanto es natural que ellos tuvieran una responsabilidad superlativa en el acto, además que hemos pasado junto a ellos varias horas pensando en este proyecto al que asistían Hugo Moyano, Gerónimo "Momo Venegas, Luis Barrionuevo, Gerardo Martínez, Omar Viviani, José Luis Lingieri, entre otros compañeros. Por su parte, el gobierno municipal de San Vicente aportó todo lo que tenía a su alcance, ya que la Intendente mi esposa- Brígida Malacrida era también la presidente de la Asociación Amigos del Museo e integrante de la comisión del Mausoleo. Por lo demás, las responsabilidades estuvieron tanto en cabeza del gobierno provincial como del nacional, aunque a la hora de los hechos está claro que la seguridad adoleció de numerosas fallas. Lamentablemente no asumieron la trascendencia institucional del acto histórico, en especial por la enorme figura del tres veces presidente de los argentinos. Esto que algunos ignoraron fue claramente interpretado por el Pueblo, que se largó a las calles y rutas por las que transitaba el cortejo con los restos para rendir un sincero y emocionado homenaje a Perón.
-¿Ustedes previeron que se podían dar enfrentamientos?
-Es obvio que nadie preveía los lamentables hechos que se desencadenaron dentro y fuera del Museo. Faltó seguridad, porque si bien hubo una cierta cantidad de móviles y efectivos abocados al operativo, en los desmanes no se los vio actuar como se debía y menos aún en la prevención. Todos eran conscientes que estábamos ante un acontecimiento político de enorme importancia por tratarse de Perón, una figura que trasciende las fronteras de lo partidario, ya que marcó la diferencia al favorecer derechos laborales esenciales para una argentina moderna que necesita producir bienes y en que además el estado debe promover la justicia social entre sus habitantes.
-¿Se hace alguna autocrítica?
Bueno, creo que a nadie escapa que en la forma en que se dieron los hechos, es lo bastante lejano a lo que pretendíamos como óptimo, luego del trabajo realizado para que terminara empañándose de tal manera. No tengo pruebas, pero estoy convencido que hubo algunos sectores minúsculos que por intereses mezquinos intentaron, y en parte, lo lograron, empañar una fiesta que fue de todo el pueblo.
¿A qué dirigentes políticos y/o sindicales responsabilizaría por la violencia que se dio?
No estoy yo para acusar, eso debe estar en el interior de los responsables que trabajaron para empañar el día y se invirtiera el mensaje final que pretendíamos dar, junto a la figura política que en su último mensaje al pueblo buscaba la unidad de los argentinos. Los graves hechos ocurridos fueron utilizados por un sector que tradicionalmente en su mente pequeña trata de desvirtuar lo que representa el peronismo en la Historia argentina y como dijo Hugo Moyano ese día fueron "idiotas útiles. Como decía el propio Perón algunos tienen vuelo gallinezco y en aquellas jornadas lo sacaron a la vista de todo el mundo.
Desde el kirchnerismo se llegó a responsabilizar a su espacio por los incidentes.
Eso es una felonía. ¿Cómo Duhalde y yo vamos a romper nuestra propia criatura, por la que habíamos trabajado tanto? Nosotros habíamos pensado una gran fiesta, pero semejante zafarrancho no nació de la espontaneidad.
-¿Qué importancia tiene para San Vicente ser el lugar donde descansan los restos de Perón?
El distrito logra una importancia relevante a partir de que cuenta entre su patrimonio cultural con el Museo y el Mausoleo. Esto además de ser en sí mismo un orgullo le permite desarrollar actividades en derredor que benefician a la comunidad. La Quinta San Vicente tiene como patrimonio cultural un potencial enorme que todavía no se alcanzó por fallas en las políticas implementadas. Sería interesante que las ideas por las que Perón y Evita quedaron en el corazón del pueblo, pudieran influir en el modo en que se muestra, que no sea solamente un paseo turístico, porque culturalmente nos representan ante el mundo y como tal debe tomarse con el respeto debido, como pasa en otros países con los grandes líderes. También debo resaltar que hubo tres hijos de San Vicente que fueron directores del Museo: Alfredo Herrero, Dorita Rodríguez y el actual, Marcelo Padró.

