San Vicente

Cayeron las ventas en los corralones pero esperan mejorar en el verano

Los comerciantes del rubro aseguran que se registra una baja en la construcción. Dicen que, además de la economía, los afectaron las lluvias. Tienen las expectativas puestas en la llegada del buen tiempo.

Cayeron las ventas en los corralones pero esperan mejorar en el verano
El Diario Sur

Puede que el rubro de la construcción noatraviese su mejor momento en San Vicente. esa realidad se evidenció en unarecorrida que realizó El Diario por los distintos corralones de materiales dela zona, en los que, unánimemente, se quejaron por una supuesta baja en lasventas. Confluyen factores como el mal momento de la economía a nivel nacional,y también el invierno lluvioso, que mantuvo paradas muchas obras, aseguranempleados y comerciantes.

"A mí me va bárbaro, estoy vendiendo muchoy creciendo cada vez más. Progreso, pero también me doy mis gustos. No me puedoquejar”. Es cierto, ningún comerciante o empresario sanvicentino hablaría deesa forma. Los argentinos, y muy especialmente la clase media, estánacostumbrados a esconder. Los constantes vaivenes de la economía, las crisiscíclicas y las sucesivas estafas con las que los gobiernos de los más diversossignos políticos embaucaron a los ciudadanos de a pie, son algunas de lascausas que explican ese reflejo natural de esconder. Pero ese es otro tema.

Ana Stele, del corralón Nuevo Horizonte,que queda en Alejandro Korn, asegura que "la caída ha sido notoria”. Señala que"lo grueso”, como el cemento, la cal y la arena, "dentro de todo se mantiene”,pero que las mayores bajas se han dado en los materiales relacionados ainstalaciones de gas y de agua. "Los precios de los ladrillos han aumentadotambién. No hay personal en las fábricas y eso repercute en las ventas”, agregaAna. Y se queja del "estado de las calles” y de que "los camiones se quedanencajados”. "Tenemos un drama para llegar con los pedidos a los barrios máspostergados, se complica”, afirma.

Pero el optimismo está. Y esta semana yadeberían estar empezándose a ver los resultados: "Siempre que mejora el clima,mejoran las ventas. El verano es nuestro fuerte y esperamos que mejore”. En labúsqueda por sumar algún ingreso extra, asegura Ana que llevan adelantepromociones todas las semanas. "En cuanto al personal, lo hemos mantenido, perosiempre llamábamos alguien más para que ayude los fines de semana y, como estála situación, lo tuvimos que dejar”, completa la mujer.

El corralón de Kilómetro 48, también enKorn, trabaja con las zonas más humildes de la localidad. Allí, un empleadocuenta que las bajas empezaron el año pasado y que ahora, "de a poco se vamoviendo”. Por supuesto, ponen todas las expectativas en el verano paralevantar. "Por ahora hay mucha especulación con la economía, gente que noquiere gastar, pero ya se va a acomodar”, sostienen. Y destacan su "política”de cuidar las calles de tierra con los camiones.

Cintia Cancela es empleada en El Pionero.Para ella, el mal momento de los corralones empezó entre febrero y marzo deeste año. "Bajaron los pedidos de todo. Nosotros tenemos artículos deferretería y en eso también se nota”, comenta. Ellos trabajan mucho conDomselaar, un lugar en el que la construcción tuvo su auge en los últimos años,con nuevos barrios de trabajadores en zonas donde antes solo había campo. Comotodos, Cintia espera el calor.