El israelí Gil Pereg, más conocido como el "hombre gato", fue desalojado esta mañana de la sala de audiencias de Mendoza porque no paró de "maullar". El acusado comenzó a imitar a un gato desde que se dio inicio al juicio por jurados por el crimen de su madre y de su tía, de la misma nacionalidad, cometidos en enero de 2019 en la ciudad de Mendoza.
"¿Señor Gil Pereg, este es su nombre?", fue la primera pregunta que le formuló la jueza técnica Laura Guajardo, a lo que el acusado respondió con un "maullido". Tras una advertencia de la magistrada para que se comporte con decoro, el hombre continuó a "maullando" de manera incesante, por lo que fue retirado de la sala.
Pereg afronta cargos por el delito de "homicidio agravado por el vínculo" de su madre Pyrhia Saroussy (63) y por el "homicidio simple agravado por el uso de arma de fuego" de su tía, Lily Pereg (54), por los que podría ser condenado a prisión perpetua.
El doble crimen de las israelíes fue descubierto el 26 de enero de 2019 cuando, luego de días de búsqueda por Mendoza e, incluso, Chile, los cuerpos de ambas fueron hallados enterrados en un predio propiedad de Pereg, en Guaymallén.
El acusado fue derivado al hospital psiquiátrico El Sauce, donde se encuentra internado. Para la defensa, el hombre debe ser declarado inimputable y, en ese contexto, recordó lo establecido por el psiquiatra forense Mariano Narciso Castex, uno de los peritos que lo examinó en el 2019, quien dijo que Pereg padece de licantropía: un ser humano que se siente animal.
No es la primera vez que Gil Pereg imita el comportamiento de un gato. En varias ocasiones llegó a las audiencias judiciales maullando como un gato, de ahí el apodo con el que socialmente se lo conoce: “El Hombre Gato”.

