“Hay bastante acuerdo”. Con esa frase definieron, ante El Diario Sur, el estado de las negociaciones con las familias de la masiva toma de tierras de Guernica desde el Ministerio de Desarrollo de la Comunidad de la Provincia de Buenos Aires. Faltaría que a ese acuerdo se sume hoy el juez de Garantías Martín Rizzo para que el desalojo previsto para mañana se suspenda y pase, como fecha tentativa, al 1° de octubre.
Según publicó hoy Infobae, la propuesta que llevará el gobierno provincial de Axel Kicillof a la Justicia consiste en la creación de un fideicomiso a través del cual el Estado bonaerense compraría las tierras privadas que fueron usurpadas a sus dueños. Luego los ocupantes de los terrenos las pagarían en cuotas subsidiadas y con el excedente de fondos se urbanizaría el nuevo barrio.
Esa sería la propuesta del Movimiento Evita, una organización piquetera oficialista que intervino en el conflicto. Sin embargo, desde el Ministerio de Desarrollo de la Comunidad de Andrés “Cuervo” Larroque negaron la versión publicada por Infobae.
En cambio, sostuvieron que se mantiene el plan de reubicar a las familias de la toma, aunque todavía no hay detalles sobre el destino al que podrían trasladarlas. Por eso primero pedirán que se posponga el desalojo hasta el 1° de octubre para luego trabajar en la reubicación. "Primero vamos a trabajar con las familias que son de Guernica y después con las que son de otros lados", marcaron. Hoy habría una nueva reunión que sería clave para la suerte del asentamiento.
En diálogo con A24, el ministro Andrés Larroque confirmó que la Provincia le hizo una presentación formal al juez para "extender el plazo al 1° de octubre, para poder seguir trabajando en una solución pacífica, que es lo que todos queremos".
Fuentes del Municipio de Presidente Perón apuntaron que el encuentro de ayer no arrojó un acuerdo definitivo y que la solución del fideicomiso no estuvo sobre la mesa. Desde la administración de la intendenta Blanca Cantero piden que se desarrolle el desalojo según el esquema pautado. No están dispuestos a que las familias sean reubicadas dentro de Guernica porque sostienen que la mayoría no son del distrito. Pero los datos del censo habrían mostrado que vivían en Presidente Perón más de la mitad de los usurpadores.
La semana pasada hubo diferentes señales que marcaban la intención de demorar la orden judicial por parte de la administración de Axel Kicillof, a pesar de que semanas atrás el gobernador había condenado las usurpaciones. Primero se conoció que suspendieron el corte de luz para los enganchados del predio. Después, que hubo entregas de mercaderías a las familias de la toma.
Pero el tic tac del reloj apura al gobierno provincial: el desalojo está previsto que se desarrolle desde mañana hasta el viernes. Si hay un cambio, será de último minuto. Caso contrario, las imágenes de policías derrumbando casillas y de personas en condiciones de extrema pobreza se emitirán a lo largo de varios días en todos los medios de comunicación.


