Un reclamo sindical en la planta de La Serenísima en la localidad de Longchamps derivó en un conflicto entre trabajadores y efectivos policiales, que terminó con un hombre detenido.
Protesta e incidentes en La Serenísima de Longchamps
Un trabajador fue despedido y se encadenó en la puerta del establecimiento. Hubo disturbios entre los trabajadores y la policía.
Todo comenzó con un reclamo de Daniel Moyano, un trabajador de la empresa Danone que denuncia haber sido echado de manera injusta. Ante esta situación, decidió encadenarse en la puerta del establecimiento.
Ante este reclamo, se manifestaron frente al edificio de la Serenísima e hicieron un corte de calle quemando neumáticos. Esto hizo que los efectivos policiales de la Comisaría 4° de Longchamps se hicieran presentes en el lugar.
Fuentes policiales informaron a El Diario Sur que esto “presentaba un peligro para el tránsito peatonal y vehicular”, por eso acudieron a extinguir las llamas. Sin embargo, quienes se encontraban reclamando los habrían agredido.
En medio del conflicto, uno de los trabajadores, identificado como Pablo Ariel González, fue aprehendido y trasladado hacia la Comisaría 4° de Longchamps, acusado de “Atentado y resistencia a la autoridad”.
Esto hizo que otro grupo de manifestantes se dirigieran a reclamar frente al destacamento policial pidiendo su liberación. Finalmente, en horas de la noche la Justicia de Lomas de Zamora dispuso su liberación.
Trabajadores de La Serenísima reclamaron que los efectivos policiales “se presentaron sin identificación y luego de una discusión por el despido los policías arrancaron de manera brutal a golpear al compañero esposándolo y arrastrándolo”.
En cuanto al reclamo del trabajador despedido, indicaron a El Diario Sur que “que quedó solo sin ningún tipo de protección gremial, ya que la empresa arreglo su despido directamente con la seccional Capital Federal”.
“El gerente de recursos humanos le dijo que se comunique con el abogado del gremio. Cuando Daniel fue para plantear su situación lo atendió el secretario de organización de Atilra y le dijo que ellos no podían hacer nada. Les mostró la carta de despido siendo que en ese mismo instante se encontraban los gerentes de recursos humanos en el edificio de la seccional”, contó Roberto Barragán, empleado.
Ahora, varios de los trabajadores de La Serenísima se encuentran reclamando junto a Daniel Moyano, quien desde el jueves está encadenado en la puerta del establecimiento de Longchamps a la espera de una respuesta sobre su situación.


