A un costado de la Ruta 4, entre las calles Manzanares y la avenida República Argentina, en Burzaco, se erige un complejo de edificios con mucha historia. Se trata del ex Hogar Israelita, uno de los establecimientos más reconocidos en Almirante Brown.
Hogar Israelita de Burzaco: el refugio para sobrevivientes del holocausto que quedó en el olvido
Fundado en 1946, se convirtió en una institución modelo, llena de historias y recuerdos. Actualmente, es considerado un foco de contaminación.
Su historia comenzó en el año 1943, cuando el filántropo José Iturrat decidió donar los terrenos a la institución, que en aquel entonces llevaba el nombre de “Asilo de Niños Huérfanos y Ancianos Desposeídos” y no contaba con un lugar fijo para establecerse. Tras su construcción, en el año 1946 llegaron sus primeros residentes.
Quienes residían en ese lugar eran niños y ancianos pertenecientes a la comunidad judía. En su mayoría sobrevivientes del Nazismo, e incluso personas que estuvieron alojadas en campos de concentración y lograron salvar su vida.
El establecimiento ocupaba un predio de 18 hectáreas de Burzaco, y se convirtió en una institución emblema para la región. “Tuvo todo una parquización y una infraestructura modelo para la época, tenía infraestructura sanitaria, parque, era un sueño para los abuelos”, contó hace un tiempo Juan Pablo Gómez, integrante de una agrupación de vecinos que busca proteger los edificios históricos, a El Diario Sur.
Sin embargo, con el correr de los años, comenzó a sumergirse en algunos problemas. El Hogar Israelita se sostenía por los aportes económicos de asociados de la comunidad judía, como también por sus residentes que entregaban sus viviendas como parte de pago para su estadía. Pero eso se fue diluyendo y terminó en la quiebra.
Finalmente, en el año 2008, el centro de Almirante Brown cerró sus puertas de forma definitiva. Sus residentes, ya en ese entonces solo ancianos y ancianas, fueron trasladados al Hogar Ledor Vador, en Ciudad de Buenos Aires.
Pese a la gran infraestructura que tenía el lugar, con varios edificios y un gran parque, el lugar fue abandonado, motivo por el cual hoy gran parte se encuentra destruido. A eso se suma que fue saqueado y vandalizado por personas que se llevaron lo que quedó tras su cierre.
Si bien años más tarde existió un proyecto de ley para que lo que supo ser el Hogar Israelita sea reconvertido en un espaio con distintos fines, como un Polo Judicial y un parque para que los vecinos puedan disfrutarlo, hasta hace un tiempo solo se utilizaba como depósito de autos y motos.
Esto trajo problemas para los vecinos de Almirante Brown, quienes denunciaban que la acumulación de chatarra y basura tirada en el lugar provocó que haya presencia de ratas, cucarachas e incluso temen que sea un foco de enfermedades.
Desde el Concejo Deliberante de Almirante Brown, en el año 2016, decidieron declarar la emergencia del predio de Burzaco, debido a “el grado de abandono de los vehículos, así como la imposibilidad material de depositarlos en lugar adecuado implican un grave riesgo para la salud y el medio ambiente por resultar foco de contaminación”.
En la actualidad se encuentra sin autos pero con un pastizal que lo cubre. Lamentablemente, poco ha cambiado en el lugar que supo albergar cientos de historias y hoy sufre por el abandono.





