Desde hace varios años, Marcelo Pastor trabaja como mecánico en su taller, ubicado en Rafael Cazada. Las restricciones por el coronavirus y los aumentos en los repuestos afectaron al rubro, ya que muchas personas dejaron de usar su auto con el mismo ritmo que antes. En diálogo con El Diario Sur, contó cómo cambió la situación de los mecánicos de Almirante Brown y la región por la pandemia.
¿Cómo fue el trabajo en pandemia, hubo muchos cambios?
Ahora este último tiempo, con el tema de las restricciones más estrictas, si. El año anterior no, si bien cuando se abrió empezamos muy de a poco, tuvimos suerte que a los 15 días se pudo reabrir y pudimos trabajar. Fue progresando lentamente pero se llegó casi a una normalidad.
¿Fue difícil conseguir trabajo?
La verdad que cuesta un poco, porque no está la normalidad de lo que fue antes de la pandemia. Se notó mucho y en esta época con las restricciones que se impusieron ahora hubo una caída fuerte, estuvo muy pausado el trabajo.
La gente que viene deja el auto, ¿te ha dicho de tener complicaciones para circular?
No, por lo generalmente la persona que viene a arreglar viene en remis o con algún pariente en auto, se suele mover así. También son mayormente de cercanía, gente del barrio que viene a arreglar el auto y se vuelve caminando. No me ha tocado mucho por el tema de que no pueda traer el auto por el tema del colectivo.
La baja en el trabajo y los aumentos, ¿afectaron en el ingreso?
Fue muy bravo. El tema de los aumentos de repuestos ha perjudicado a mucha gente que viene a consultar y averiguar costos, más que nada porque uno más o menos trata de hacerle un precio accesible para que puedan arreglarlo, pero el tema de los repuestos los complica mucho. A veces los limita a no poder hacer los arreglos en el momento, o muchos están usando la tarjeta de crédito para cubrir un gasto.
¿Los aumentos en pandemia fueron más grandes que en otras épocas?
Si, todo ha aumentado. Los repuestos han aumentado muchísimo, te diría más o menos tres veces más de lo que solía estar. Salís a comprar y te das cuenta que todo te rinde dos o tres veces menos, pero bueno, por eso no se puede tampoco aumentar tanto los costos porque si no la gente busca, camina, sale, va a muchos talleres buscando precios.
¿Hubo mucha consulta de precios?
Sí. Uno se da cuenta cuando alguien viene, pregunta, y te dice “bueno cualquier cosa te aviso, eso es porque anda averiguando precios. Generalmente eso pasa con los que no son habitúes del taller, los clientes uno ya los conoce y sabe que si se trabaja bien vienen siempre, pero cuando hay gente nueva que está de paso, que pasa con una bicicleta o para con auto, está averiguando donde le puede salir menos arreglar el coche.
En números, ¿de cuánto fue la baja del trabajo? ¿Cuánta gente venía antes y cuánta ahora?
Calculá que para esta altura que empezamos la pandemia, venía más gente que lo que fue esta restricción de ahora. Ponele que bajó a la mitad: si antes en el mes venían 30 autos, ahora han venido 15. Pasa que cuando hay restricciones más fuertes la gente guarda el auto, entonces no se le rompe y baja el trabajo. Ahora recién esta semana empezó a levantar un poco más.
La gente que viene a arreglar el auto, ¿por qué motivo viene a hacerlo?
Los que vienen hoy vienen porque usan el auto para trabajar, ya sea porque lo precisan para ir a su trabajo o porque el auto que era para pasear lo transformaron en Uber o remis para llegar a fin de mes cuando hay menos restricciones. El que usaba el auto para pasear o para hacer otras cosas, hoy lo tiene guardado.
¿Cuáles son los arreglos que más se están realizando? ¿Hubo cambios en pandemia?
Lo normal de acuerdo a la época, no hubo mucho cambio con eso. En verano se hace mucho lo de temperaturas del motor, y en invierno se hace más lo que es distribución, cosas del invierno. En el verano se suelen cambiar radiadores, juntas de tapa, y con el frío tren delantero.


