El comedor “Mi Gran Niño”, que dirige Clarita López, se encuentra ubicado en Alem 4135 y ya lleva dos fines de semana recibiendo donaciones del Club Social Israelita Sefardí. Los más de 180 chicos que se alimentan de lunes a viernes en el merendero comunitario recibieron de brazos abiertos la iniciativa del country de Canning.
El Club Social Israelita Sefardí inició acciones solidarias y sueña con el efecto dominó
Hace dos semanas que el country de Canning decidió comprometerse de lleno con la comunidad local: apadrinó un comedor e inició acciones solidarias.
“La idea surgió gracias al director Ejecutivo del club, Daniel Chaves, y a mí”, contó Gloria Ferreyra, secretaria General del Club Social Israelita Sefardí, en diálogo con El Diario Sur. Y explicó los motivos de la acción solidaria: “Durante el verano hicimos varias colectas de alimentos en las distintas celebraciones que nosotros tuvimos que fueron destinadas a una institución en Capital Federal, pero después nos dimos cuenta de que estaría mejor apadrinar a algún merendero de la zona”.
La pandemia le puso una pausa al costado solidario del club social. La cuarentena los obligó a posponer sus planes, sin embargo el frío acrecentó las necesidades del resto de la comunidad. En ese contexto, el country de Canning retomó su incidencia cuando pudo: el sábado 5 de abril llevó una primera tanda de donaciones al comedor “Mi Gran Niño”.
“Llevamos muchísimas cajas que conseguimos a través de un socio de nuestro club que es mayorista que nos hizo una donación enorme”, reveló Ferreyra, y confió en los próximos pasos a seguir: “Ahora estamos en campaña para la recolección de artículos de limpieza y nos preparamos para el Día del Niño, donde nuestros chicos van a ir a colaborar”.
La iniciativa solidaria no solo se limita a la buena voluntad del Club Social Israelita Sefardí. La idea, justamente, es que se produzca un efecto dominó y otros barrios se sumen a ayudar. “Queremos darle visibilidad a la acción para que otros clubes o countries de la zona nos imiten y puedan apadrinar a distintos comedores”, detalló la secretaria General, que agregó: “Nuestra idea es generar un efecto contagio. Creo que con el contacto que si tejemos una red de contactos entre clubes de la zona vamos a lograr que tenga una buena repercusión”.
El Club Social Israelita Sefardí no quiere que su colaboración sea solo de ayuda, sino que también promueve otras áreas en la que los chicos tienen necesidad, ya que “no solo es donar alimento, también se necesitan calzados, abrigos o pañales, e incluso contención”. Sobre eso, Gloria Ferreyra explicó: Como tenemos una gran cantidad de socias profesionales de la salud, hablamos con Clarita López para ver si podemos dar talleres de contención que tengan que ver con lo psicológico y emocional”.


