El proyecto de implantar una bicisenda paralela a la ruta 58 partió del deseo colectivo de los vecinos de Canning, que en 2017 comenzaron a barajar la opción como una alternativa saludable y ecológica para conectar a varios de los countries de la zona. A fines de año pasado, la idea tomó forma y en enero de este año comenzaron las obras.
Avanza la construcción de la bicisenda de la ruta 58: un sueño para los vecinos de Canning
Las obras están cerca de terminarse en el sector que corresponde a Ezeiza y siguen progresando en Esteban Echeverría. Por el momento, la bicisenda tendrá 2 km.
La Dirección de Vialidad de la provincia de Buenos Aires realizó trabajos de campo en ambos costados de la ruta 58 para determinar los plazos del proyecto, que hoy se encuentra terminado casi en su totalidad en el sector que le corresponde a Ezeiza.
Por el momento, la bicisenda tendrá una extensión aproximada de 2 kilómetros e irá desde la rotonda de La Mujer, en la intersección con la calle Lacarra, hasta el colegio Grilli de Canning, en el cruce con Vicente Dupuy.
Esta semana terminaron de pulir los últimos detalles del sector de Ezeiza de la bicisenda, que estará en ambos costados de la ruta 58. El mismo ya está totalmente pavimentado, cuenta con los carteles señaladores correspondientes (como el de “Ceda el paso” y “Cruce de ciclistas”) y fue pintado de verde en las intersecciones con los cruces para autos.
Por su parte, en el sector de Canning que pertenece a Esteban Echeverría todavía se están realizando tareas de removimiento de tierras y las máquinas excavadoras se dejan ver desde la ruta 58.
La bicisenda de Canning tendrá un ancho de dos metros en cada uno de los dos carriles y cumplirá con un pedido histórico de los vecinos de Canning. A largo plazo, muchos de los countristas sueñan con extender la ciclovía incluso hasta San Vicente, lo que permitiría conectar todavía más barrios cerrados de la zona.
La iniciativa responde, además de la necesidad de una alternativa saludable y ecológica, a disminuir los accidentes que sufrían los ciclistas que circulaban por la ruta 58, muchos de ellos con desenlaces fatales.
La obra de la bicisenda del carril que pertenece a Ezeiza tardó seis meses en concretarse, mientras que del lado de Esteban Echeverría todavía resta esperar.



