Las discusiones, los insultos y los amontonamientos que terminan en empujones y manotazos se convirtieron en moneda corriente durante los fines de semana en Canning. La Asociación Deportiva Country Canning (ADCC), ente que organiza los partidos entre los countries que ya se volvieron un ritual para los vecinos de la región, incluyó veedores en todos los partidos para erradicar la violencia y las irregularidades.
Desde que comenzó el Clausura, tanto en Primera como en el Senior y el resto de las categorías mayores, todos los partidos tienen la presencia de un árbitro, dos asistentes y un veedor. El objetivo de la inclusión de esta nueva posición es “desligar” al árbitro de las responsabilidades administrativas, como corroborar la identidad de todos los jugadores presentes, y que así “solo se enfoque en dirigir”. Además, el veedor tiene la tarea de registrar todo lo que sucede dentro y fuera de la cancha.
La idea de la inclusión de los veedores en los partidos comenzó a idearse luego de la pandemia. “Veíamos que teníamos mucho lío con las discusiones y los tumultos, y a los árbitros se le iban los partidos de las manos”, contó ante El Diario Sur Luciano Laudisi, tesorero y parte de la comisión directiva de ADCC. “Junto con Diego Mastronardi (presidente) y la comitiva decidimos poner un veedor para que ayude al árbitro y pueda ver quién genera el disturbio, a quién se expulsó, que no se cambien las camisetas y que los jugadores que van a jugar estén todos asociados a ADCC” afirmó. “Cosas que sabíamos que sucedían y que no tienen que pasar”, añadió.
Laudisi manifestó que uno de los problemas más grandes que estaban acostumbrados a sufrir es la violencia. “Muchas veces lo que pasa es que el partido se calienta desde afuera. Hablan, gritan e insultan y uno como árbitro no puede estar en todo. Eso hace que después el partido se le vaya de las manos”, indicó. “Hoy, con el veedor, la situación cambia. Tiene los ojos para ver y registrar todo lo que pasa afuera, y lo que no llega a ver el árbitro adentro tampoco”, explicó Laudisi. “El proceso recién comienza, pero estamos muy contentos con los primeros resultados”, vociferó.
Los veedores llegan a todos los partidos con una planilla de los jugadores de cada plantel registrados en ADCC. Antes de dar inicio al encuentro, cada jugador debe entregar su DNI al veedor y firmar la planilla para corroborar su identidad. En el transcurso del partido, el veedor anota los goles, cambios, amonestaciones y expulsiones. También, las observaciones especiales sobre lo que sucede tanto adentro como afuera de la cancha, el estado del campo de juego y las vestimentas de cada equipo.
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Actualmente, la ADCC cuenta con 50 veedores que se reparten al azar en todos los partidos de las categorías mayores. Los veedores son jóvenes de la región, estudiantes del profesorado de educación física, que realizan la actividad a cambio de una remuneración, por partido, y que suma para sus prácticas profesionales que deben acumular en su carrera.
Los veedores cuentan con el respaldo del cuerpo arbitral
José Pucheta, presidente de la Liga de Árbitros que también dirige en ADCC, contó ante El Diario Sur que las irregularidades en las planillas “eran algo muy común” y que la inclusión de los veedores es “un cambio muy positivo para seguir mejorando la competencia”. “Me saca los problemas”, expresó sobre las responsabilidades administrativas de los veedores. Sobre la violencia y los “tumultos”, Pucheta explicó que “hay cosas que a veces se nos pasan de largo y tener un respaldo afuera, además de los asistentes, nos ayuda a hacer un informe más completo”.

