El video que aparece en su sitio web dura solo dos minutos, pero detrás de esas escenas hay toda una vida que explica cómo se llegó hasta ahí. El reel es una herramienta muy utilizada por los actores para resumir sus carreras y poder presentarse en distintos proyectos. El de Nicolás Conde arranca con su participación en la serie “Westworld”, producida por HBO, y termina con imágenes del corto “Desayuno para tres”.
Nico Conde, el actor de Canning que hace carrera en Europa: teatro en Londres y una serie de HBO
Nicolás Conde pasó su infancia en varios countries de Canning y luego se mudó a Nueva York siguiendo su sueño de ser actor. Ahora su carrera sigue en Europa.
El joven oriundo de Canning actúa desde pequeño y es trilingüe: habla español, inglés y alemán. Hoy, con 29 años, aprovecha lo aprendido para romperla en Europa: tiene su residencia en Madrid; protagoniza la obra “Tránsitos”, que desde diciembre de 2020 recorre España; y desde los primeros días de enero que está instalado en Londres para participar de “Steve”, una reconocida pieza que antes de la pandemia se montaba en Broadway, Nueva York.
Antes de Europa, Nico Conde pudo irse tres temporadas a Nueva York a formarse como actor en el HB Studio: “Fui a jugármela. Yo tenía un amigo que me alojó un tiempo y eso me ayudó bastante”.
La siguiente escala en su carrera estuvo del otro lado del Atlántico, cuando un llamado lo tentó a mudarse en 2017: “Por cosas de la vida terminé en España. En ese momento me había llegado una propuesta de trabajo desde Barcelona. Al principio dudé, pero como en Nueva York estaba con visa de estudiante y no tenía posibilidad de conseguir un representante o agente, entonces dije ‘okey, voy a fluir y aceptar lo que la vida me pone’”.
Una vez instalado en el viejo continente, las puertas se fueron abriendo una por una para trabajar en cine y televisión. “Todo se me fue dando casi sin buscarlo. De Barcelona pasé a Madrid porque conocí a mi pareja actual, por ejemplo. Y antes ya varias publicidades y series me habían ido llevando a Madrid”, reveló Conde a El Diario Sur, que pese a creer en el porvenir de las cosas también admite: “Las puertas llegan siempre y cuando vos te pongas a tocar puertas; sobre todo en esta industria, que hay que moverse siempre”.
Luego llegó Londres a través de la plataforma Spotlight, donde los actores pueden postularse a distintas convocatorias. Allí encontró una propuesta que parecía diseñada a su voluntad: para la reconocida obra “Steve” buscaban un actor argentino que viva en Europa y con características físicas similares a las de él.
“Esto es lo mío”, fue lo primero que pensó al ver tantas coincidencias. Una vez postulado, su hipótesis se reforzó: “Volví a sentir lo mismo cuando leí el guion. Me divertí mucho haciéndolo, no me lo tomé como un casting”. Pasó la prueba sin demasiados problemas y hoy está en Londres para encarar un proyecto repleto de ambición, que durante febrero se presentará en el West End, el barrio de los grandes escenarios londinenses.
“La vida de un actor es una montaña rusa: empleado, desempleado, empleado, desempleado. Uno siempre confía en el proceso y cree que algo va a salir”, sostiene.
De Canning al mundo
Nacido en el barrio porteño de Flores, Nico Conde se mudó a los 6 años a Canning y desde ese entonces que lo considera su hogar. Su formación estuvo en el colegio St. Mary’s. “Desde chico en el colegio me inculcaron el tema de las obras musicales, que presentábamos todos los años. Me acuerdo que a los 7 años participé de El Rey León, después vino Aladdin, Mary Poppins y Los Miserables”, recuerda el actor.
Tanto el estudio como el trabajo siempre estuvo dirigido hacia perfeccionarse en la actuación. Antes de irse a Europa, Conde estudió con Pepe Cibrián y Agustín Alezzo y trabajo en áreas totalmente ajenas solo para cumplir con “el sueño americano que siempre tuve en mente”: “Trabajé de botones en hoteles como el Hilton, el Hyatt y el Intercontinental. También en Ventas para una empresa aérea”, recordó el actor de Canning, y admitió: “Todo fue para ahorrar, tener una base económica en Nueva York y poder dedicar mi tiempo completo al arte”.
Conde pasó la mayor parte de su vida viviendo en Campos de Echeverría, aunque también estuvo unos años siendo vecino de Saint Thomas, Echeverría del Lago y La Horqueta, donde hasta hoy viven sus padres. “Vengo a Canning una vez al año, generalmente para las fiestas. En Europa se extraña a la familia, a los amigos y también ciertas costumbres, como los asados de mi viejo y las milanesas napolitanas con puré de mi abuela”, reconoce desde Londres el actor, que apunta: “Canning es conectarme de otra manera a mi esencia, a mis raíces”.

