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La superación de una vecina de Canning: Nayla quedó cuadripléjica y ahora se recupera

Sufrió un fuerte accidente de tránsito en febrero de 2021 y como consecuencia su cuerpo quedó inmovilizado. Recibió ayuda solidaria para la rehabilitación.

Nayla Zensich es una joven de 22 años de Canning que, el pasado 25 de febrero del 2021, sufrió un fuerte accidente vehicular por el que le diagnosticaron cuadriplejia. Su cuerpo quedó inmovilizado casi por completo debido a la ruptura de una vértebra que le provocó un estrangulamiento medular. Su historia se viralizó en las redes sociales y, con la ayuda de famosos e influencers, rápidamente logró obtener el dinero para iniciar el tratamiento de rehabilitación. Hoy, más de un año después, recuperó gran parte de la movilidad en su cuerpo e intenta recuperar su antigua vida.

Aquella tarde del jueves 25 de febrero del 2021, Nayla dormía en el auto con el que viajaba con su familia cuando un colectivo impactó contra ellos. “Nunca caí en lo que me había pasado, sentía que era todo muy irreal el hecho de no poder moverme y mi cerebro nunca lo terminó de procesar. Fueron días muy oscuros, en los que lloraba mucho. No entré en una depresión porque mi familia y mi novio me ayudaron muchísimo, no me lo permitieron”, le contó Nayla Zensich a El Diario Sur.

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Nayla Zensich, la vecina de Canning que sufrió el fuerte accidente, junto a su novio, Matías Ferraro, en plena recuperación.

Nayla Zensich, la vecina de Canning que sufrió el fuerte accidente, junto a su novio, Matías Ferraro, en plena recuperación.

Tras el accidente, su historia se viralizó en las redes sociales, donde se concretó una campaña solidaria para pagar la internación en el Instituto Fleni, para el cual necesitaba tres millones de pesos. Uno de los artífices fue el streamer Coscu, que acumula millones de seguidores. “Fue una locura. Jamás imaginé contar con el apoyo de tanta gente, llegué a tener más de 100 mil mensajes el día que explotó todo. Gente que no me conocía, de otras provincias y países, me mandaban mensajes para apoyarme y eso me ayudó un montón con el ánimo y tener la cabeza un poco ocupada”, recordó.

“Desde el cuello para abajo, tenía todos mis órganos que no me andaban. Y en la parte motora, lo mismo. No me funcionaba nada”, señaló. Actualmente, Nayla recuperó la movilidad de sus piernas y brazos, pero no de su cuerpo completo: “La mano izquierda todavía no la muevo. El abdomen es algo que me está costando mucho pero es algo normal en este tipo de lesiones que tarde más. La espalda recuperé un montón, antes no me podía ni sentar y ahora puedo hacer gimnasia en ese sector”.

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Pescando en Villa Rumipal, Córdoba.

Pescando en Villa Rumipal, Córdoba.

Lesiones como estas, no tienen un tiempo estimado de rehabilitación para la recuperación total. Se puede tener una evolución completa en unos pocos años o tardar casi toda una vida.

Cada progreso fue como ganar un Mundial, toda mi familia quería ir al Obelisco a festejar. Un día me despertaba, veía que podía mover un poquito el hombro y con toda la familia llorábamos de alegría. Cuando pude ir al baño sola por primera vez y dejé los pañales fue una locura. Se lo conté a todo el mundo y hasta me regalaron chocolates”, relató.

Actualmente, Nayla intenta ir recuperando de a poco su independización y su vida que consideraba como normal. Por la mañana, estudia Licenciatura en Nutrición en la UADE y, por la tarde, va a rehabilitación o al gimnasio. “Arranco mis días a las 6 am, me tomo el tren hasta Constitución y de ahí un colectivo hasta Retiro. Curso hasta las 12 y después vuelvo en subte y tren. Mi novio me espera con la comida y después mi papá me viene a buscar para ir a rehabilitación durante toda la tarde”, contó Nayla, que hace pocos días se mudó a Luis Guillón con su novio.

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La vecina de Canning, en el Lago San Roque, Villa Carlos Paz.

La vecina de Canning, en el Lago San Roque, Villa Carlos Paz.

El apoyo de la gente en las redes

Tras la explosión de su historia en las redes sociales en los inicios del 2021, Nayla Zensich comenzó a contar sobre sus progresos en su cuenta de Instagram (@nayzensich), donde recibe mensajes de apoyo y consultas de otras personas que atraviesan situaciones similares. “Es muy lindo. La gente piensa que molesta o me hace sentir incómoda, pero cero”, contó.

“Durante un tiempo estuve muy mal. Me preguntaba ‘¿por qué a mí?’, lloraba mucho porque siempre cuidé mucho mi cuerpo con la comida y el deporte y me dolió mucho perder todo. Pero después de ir al psicólogo, entendí que no hay un porqué pero que yo podía idear un ‘para qué’, y hace rato pienso que ya encontré ese para qué. Yo tuve muchas dudas y miedos, y siento que hablando con la gente, la dejo mucho más tranquila y se sienten comprendidos”, analizó.

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