Ya había pasado durante la gestión del PRO en la Ciudad de Buenos Aires. Apenas asumido como jefe de gobierno, Mauricio Macri impulsó una serie de medidas de las que tuvo que volver: el conflicto con la obra social de los trabajadores municipales, el recorte en los comedores escolares o las becas para los estudiantes secundarios son algunos ejemplos. En este último caso se había dado una situación inusual e inesperada. El poder ejecutivo sostenía que el régimen de becas era poco claro y que se habían asignado becas si ningún tipo de evaluación y decidió "cortar por lo sano. Entonces suspendieron las becas y acordaron con la Fundación Cimientos un mecanismo de evaluación para todos los alumnos que aspiraban a una. Consecuencia luego del trabajo de Cimientos: las becas a los alumnos secundarios de la Ciudad de Buenos Aires crecieron un 16% Claro que en el medio de los dos momentos de la historia narrada se vivieron dos largos meses de conflicto, con tomas de escuelas y cortes de calles por parte de los alumnos.En aquel momento Macri se presentaba como un político inexperto, que debía recorrer los intrincados pasillos de la administración pública por primera vez en su vida. Esos pasillos suelen ser un gran dolor de cabeza para quienes vienen del empresariado. Los procesos administrativos son rigurosos y lentos, armar un licitación triplica lo deseable, que las empresas puedan participar de las mismas también conlleva tiempos y gestiones extra. No existen los tres presupuestos, ni el precio de mercado, ni el comparativo. A ese primer año de gestión en la ciudad, le sucedieron siete más antes de llegar a presidir la Nación. A menudo la gente suele identificar al presidente Macri como alguien que "no viene de la política. Lo mismo decían de Scioli, adjudicándole un peso mayor al real a su pasado como "deportista. Lo cierto es que el Presidente anda haciendo política desde hace casi 20 años. ¿O acaso alguien puede suponer que ser presidente de Boca no es hacer política?Desde que asumió la primera magistratura Macri viene repitiendo aquel vicio de novato que llegaba al Gobierno de la Ciudad: tomar una decisión, impulsar un cambio o reforma y tener que volver atrás con las medidas, los anuncios o lo que es peor, los hechos. Así sucedió con los tarifazos de la luz y el gas, con el nombramiento por decreto de los nuevos miembros de la Corte Suprema de Justicia, con el decreto de las ART, el feriado del 24 de marzo, el acuerdo con el Correo Argentino, el desembarco de Avianca y la reciente eliminación de más de 70.000 pensiones por incapacidad. Desde el gobierno quieren destacar como positivo el hecho de reconocer el error y repararlo. Lo que no repara es lo que sucede en "el mientras, en lo qué pasa con la gente involucrada en cada medida entre el anuncio y la posterior corrección. Tampoco parece notar, el gobierno, que esto le genera un desgaste evitable con la ciudadanía. Lo ideal sería que los funcionarios se hagan un tiempo para estudiar los problemas, evaluar los pros y contras, considerar las reacciones y los efectos que va a tener cada decisión y actuar luego en función de eso. No se puede experimentar con 42 millones de personas porque en el medio esa gente puede sufrir Además le da argumentos a la oposición que no cree en la inocencia de funcionarios sin experiencia e instala una supuesta real intención: "si pasa, pasa. Que no se nos pase abrazar a los papás en su día. Los que están y los que siempre estarán.Buena semana.

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