En nuestra edición de la semana pasada adelanté cuáles serían algunos de los nuevos anuncios del paquete económico del presidente Macri. Afortunadamente para nuestro ego periodístico teníamos buena información, aunque lo que nunca supimos (ni imaginamos) es el formato en el que el primer mandatario de la República Argentina los haría públicos...
Kirchnerismo explícito
La situación actual hubiese merecido un mensaje que transmitiera seguridad y tranquilidad a la ciudadanía. A este nuevo tiempo lo podríamos llamar: neokirchnerismo M.
A esta altura no es novedad que el equipo de comunicación del gobierno nacional es al menos audaz (y creativo?). Lo cierto es que lejos de las irritantes cadenas nacionales de Cristina Fernández, el presidente Macri eligió actuar (una vez más) la visita a una familia en su casa. Así se lo vió caminando por la calle, tocando el timbre y esperando paciente del otro lado de la puerta. Adentro un matrimonio y su hija parecían más guionados que el propio Mauricio. Después de escuchar algunas situaciones del apremio común de la gente (aumentos en la canasta familiar, alquileres, etc.), el Presidente agradeció la oportunidad que esta familia le daba para poder contarle a todos los argentinos que había preparado un plan para llevar alivio mientras las medidas de fondo comienzan a dar resultado (SIC). El video es: desprolijo; tiene pésimos planos (que buscan darle realismo cinematográfico) y audio;
Macri parece cansado y ofrece un mensaje incoherente y la vecina demuestra que como vecina de a pie es una potencial actriz. La situación actual hubiese merecido un mensaje que transmitiera seguridad y tranquilidad a la ciudadanía. Eso no pasó, y aún los medios más cercanos al oficialismo de Balcarce 50 como TN titularon: el desconcertante video con el que Mauricio Macri presentó las medidas económicas anticrisis. Mientras que los medios afines hablaban de plan anticrisis, Macri lo había presentado como una especie de les tiramos una soga para llegar en paz a las elecciones de octubre.
El plan alivio de Mauricio (que es Macri) en la recta final de su (primer?) mandato parece diseñado por el legendario Moreno (que no es Mariano, sino Guillermo).
Así las cosas, vamos a lo importante: no habrá nuevos aumentos de energía (luz y gas) hasta fin de año ya que será el Estado (o sea: todos nosotros) el que asuma los nuevos costos (los previstos y que pudieran surgir si el dólar vuelve a subir); se congelan 60 productos de la canasta básica hasta fin de noviembre, también se congelan las tarifas de los colectivos y trenes metropolitanos hasta diciembre; el asado, vacío y matambre en la feria minorista del Mercado Central se venderán a $ 149 por kilo; se lanzarán créditos de hasta 200.000 pesos en 60 cuotas a través de la ANSES.
Todas medidas que nada tienen que ver con el mercado, más bien todo lo contrario. Atrás parecen haber quedado los días en los que el gobierno se debatía entre gradualismo o shock, para darle lugar a este nuevo tiempo que podríamos llamar: neokirchnerismo M.
Desde el riñón del poder parecen hacerle honor a Groucho Marx: estos son mis principios. Si no les gustan, tengo otros.... El ex ministro de Energía Juan José Aranguren declaró la última semana: el Presidente me defraudó porque me dijo que nunca haría lo políticamente correcto, sino lo que había que hacer. Yo creí en eso, e hice lo que había que hacer.... Los puntos suspensivos podrían agregar: hasta que me echaron vía whatsapp.
El macrismo de Marcos Peña es sinónimo de pragmatismo y desapego a las reglas de la política tradicional. Esa política que hoy alza la voz y se queja desdoblando elecciones provinciales según conveniencia o haciendo declaraciones impensables otrora: que Durán Barba se calle la boca o que gane alguna elección (Gerardo Morales dixit). Si el pragmatismo lleva a aplicar un modelo que criticaron no importa, porque es lo que se necesita ahora, hasta que las medidas de fondo que estamos aplicando empiecen a dar resultado y se revierta la inflación.
Mientras tanto, la oposición ya no sabe si gastar en la campaña o sólo imprimir las boletas electorales. El único que se mueve en busca de alianzas es el ex ministro Lavagna que esta semana se fotografió con el progresismo de Margarita Stolbizer (ex socia de Sergio Massa?). Ya dijimos que Lavagna construye para luego medirse y decidir si vale la pena, no quiere desgastarse en una campaña tradicional. Su equipo cree que es el mejor exponente de la tercera opción, suponiendo que (como quiere el gobierno) las otras dos sean Mauricio y Cristina.
Felices Pascua, Jag Sameaj
Buena semana.

