Esta imprevista nueva realidad y la incertidumbre acerca del futuro genera sentimientos y emociones hasta extraños a uno mismo. ¿Cómo es que voy a estar depre? ¡Tengo preocupación. No sé si voy a poder pagar esto o aquello!
Incertidumbre y emociones
La licenciada Mónica Dreyer nos trae su columna semanal de opinión: "Incertidumbre y emociones"
Escuché una conversación entre amigas. Hola chicas como están, empiezo a estar un poco depre. No suelo permitirme esta emoción, pero no veo un panorama que me levante el ánimo y continua Estoy un poco preocupada porque yo no soy así de tirarme, pero empieza a ganarme esa sensación ...
Y recordé un capítulo de Fredy Kofman, un talentoso argentino que vive en USA, donde habla de la potencia curativa de la auto-aceptación de las emociones. Aceptarlas con compasión, sin reprimirlas ni censurarlas. Fredy da el ejemplo que al sentirse triste uno dice ¡Vamos, no te pongas triste! ¡Arriba ese ánimo! Al mal tiempo buena cara.
Uno quiere sentirse mejor pero la represión de las emociones y el intento de forzarse a sentir algo que no se siente es contraindicado. Lo mismo cuando uno tiene miedo, ira o cualquier emoción. El único resultado de autojuzgarse en forma negativa por sentir lo que uno siente es agregar culpa a la emoción original.
El trabajo con las emociones requiere dos niveles. Primero aceptar la emoción como aparece, segundo atrás de una emoción aparecen pensamientos. Una vez que conocemos esos pensamientos podemos tomar acción de cómo sobrellevar la situación. Para comprender esos pensamientos, primero hay que abrir el capullo de la emoción con gentileza y aceptación, no con coerción y reproche.
¡El problema quizás es el temor a sentir la emoción! Temor a que se quede, a que nos inunde, a que nos quiebre. Mi maestra decía la emoción así como viene se va. Sentila vivila. Peor es estar luchando, taparla Lo que se reprime según investigaciones regresa en forma de síntoma
¡Uau, habrá que atreverse!

