Me llegó uno de tantos mensajes de Whatsapp que me hizo reflexionar y dice así Cuando Isaac Newton fue puesto en cuarentena en 1655 debido a la peste bubónica, él aprovechó el tiempo para inventar el cálculo, desarrollar su teoría sobre la óptica, y formular las leyes del movimiento y la gravedad. Pero, no se sientan presionados, sigan viendo Netflix Claro que Newton hubo uno sólo, sin embargo me pregunto ¿Qué nos impulsa a generar en nosotros esta situación?
Confiemos en nosotros
La licenciada Mónica Dreyer nos trae su columna semanal de opinión: "Confiemos en nosotros"
Varios armaron en su casa oficinas virtuales. Personalmente me llevó precipitadamente a armar la Escuela Virtual y a pensar un abanico de cursos teniendo en cuenta que es un momento propicio adquirir conocimiento y herramientas frente a esta crisis. Los primeros días de la cuarentena quizás algunos les sirvió para descansar y aprovechar el tiempo en cuestiones no habituales. Para otros representó una mayor carga de trabajo.
Sin embargo todos tuvieron que romper con lo habitual. El cerebro se organiza en comportamientos automáticos para ahorrar energía y ser más eficiente. Toda la organización automática tuvo un quiebre. ¿Qué hacíamos con la casa, los hijos, con el trabajo?
Tuvimos que volver a pensar y repensar como hacer las cosas y descubrimos una manera de organizarnos. Sin embargo el próximo desafío será la situación laboral y económica. También nos llevará a pensar fuera de nuestra caja.
Cuando hay un cambio de contexto, los criterios que operan ese contexto, no son aplicables a otros. Cuando cayó el avión en los Andes, tuvieron que tomar decisiones aplicables a ese contexto de supervivencia impensadas para su vida habitual.
Sin embargo la unión que genera una situación límite, la reorganización inteligente, la solidaridad, el temple en la toma de decisiones tanto en el caso de los Andes como en países que se recuperaron de la guerra, nos muestra un camino de posibilidad. ¡Confiemos en nosotros!

