Hace un tiempo hicimos un proceso de Team Coaching con un equipo de una organización. Eran personas comprometidas, con experiencia y pasión, pero necesitaban dejar de funcionar como buenas individualidades para empezar a funcionar como equipo.
De grupo a equipo
Por Mónica Dreyer.
Hace unos días le pregunté a su líder qué les había quedado. Su respuesta fue simple: “Lo fundamental fue alinearnos”.
Un equipo no se construye solamente reuniendo personas capaces. Comienza a aparecer cuando sus integrantes construyen un propósito común, acuerdan cómo trabajar juntos y se hacen responsables no solo de su tarea, sino también del resultado colectivo.
En aquel proceso comenzaron por hacer acuerdos. Definieron objetivos comunes, organizaron reuniones, armaron un calendario, distribuyeron responsabilidades y establecieron indicadores para saber si avanzaban. También acordaron presentarse frente a sus colaboradores como un bloque, con criterios compartidos.
Hoy, cuando se reúnen, vuelven sobre esos acuerdos. La transparencia se convirtió en un principio y alguien cuida los tiempos y el ritmo de cada reunión.
¿Y qué hace el Team Coaching en un proceso como este?
A diferencia de una consultoría, el coach de equipos no llega para decirles qué hacer ni para darles respuestas. Su intervención permite que el equipo observe cómo funciona: cómo conversa, decide, se coordina y qué acuerdos necesita revisar. Lo acompaña para que encuentre sus propias respuestas, se haga responsable de ellas y desarrolle nuevas maneras de trabajar en conjunto.
El Team Coaching trabaja con el equipo como sistema. Cuando ese sistema aprende a mirarse, conversar y decidir de otra manera, comienza a empoderarse y evolucionar.
Y no trabaja solo con equipos con dificultades. También acompaña a equipos que funcionan bien y quieren evolucionar: pasar de good to great, hacia un nivel superior de efectividad colectiva.
Los equipos no aparecen por decreto. Se construyen conversación tras conversación, acuerdo tras acuerdo, aprendiendo a mirar menos el “yo” y cada vez más el “nosotros”.

