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¿Por qué sigo cansado?

Por Mónica Dreyer.

“¡Necesito descansar!”. ¿Cuántas veces repetimos esta frase cuando sentimos que ya no podemos más?

Entonces esperamos el fin de semana, unas vacaciones, dormir un poco más o simplemente tener un día sin obligaciones. Y muchas veces funciona. El cuerpo recupera energía y volvemos a sentirnos mejor.

Pero otras veces ocurre algo extraño: descansamos… y seguimos cansados.

Quizás porque no todo cansancio es físico. Hay un agotamiento que no viene solamente de todo lo que hacemos, sino también de todo lo que sostenemos.

Sostener una preocupación durante semanas. Una conversación que sabemos que tenemos que tener y seguimos postergando. Decir que sí cuando en realidad queremos decir que no. Intentar cumplir permanentemente con las expectativas de los demás. Estar disponibles para todos. Dar vueltas una y otra vez sobre algo que ya ocurrió. O querer controlar aquello que, sencillamente, no depende de nosotros.

Todo eso también consume energía.

A veces creemos que el estrés está solamente en una agenda llena. Sin embargo, podemos tener pocas actividades y una cabeza que no se detiene nunca.

Por eso, frente al cansancio, quizá no alcance con preguntarnos: “¿Cuándo voy a poder descansar?”

Podríamos hacernos otras preguntas.

¿Qué estoy sosteniendo que me está agotando?

¿Qué conversación estoy evitando?

¿A qué necesito empezar a decir que no?

¿Qué estoy intentando controlar que no depende de mí?

Tal vez descubramos que necesitamos dormir más. Pero también puede ocurrir que necesitemos poner un límite, tomar una decisión, pedir ayuda, cerrar algo pendiente o aceptar que no podemos ocuparnos de todo.

Vivimos buscando maneras de combatir el estrés. Técnicas para relajarnos, desconectarnos, bajar el ritmo. Y seguramente muchas de ellas ayudan.

Pero hay una posibilidad más.

A veces no necesitamos descansar más. Necesitamos dejar de cargar algunas cosas.

Tal vez el cansancio también tenga algo para decirnos. Y antes de intentar silenciarlo con más descanso, valga la pena escucharlo

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