El pasado domingo 7 de noviembre se celebró el Día del Canillita. Es por eso que Rosa Palombo, vecina de Monte Grande que atiende un puesto de diarios y revistas en la avenida Luis Vernet al 1400 desde que tenía 23 años, contó ante El Diario Sur la historia de su familia, los Fantasía, que en 1950 iniciaron un legado que hoy sigue vigente.
Día del Canillita: la familia de Monte Grande que lleva cuatro generaciones en el rubro
Rosa Palombo es canillita hace 45 años en Monte Grande. Su suegro y su marido atendían un puesto y hoy sus hijos y nietos continúan con el legado familiar.
“Soy la mujer de un canillita muy conocido acá en la zona, que más de un colega lo debe conocer. Mi suegro, Nicolino Fantasía, también era canillita, los de hace muchos años seguro se acuerdan de él. Mi marido era Juan Carlos Fantasía, falleció hace 21 años y quedé yo a cargo de la parada de diarios. Mis nietos son cuarta generación de canillita y acá la estamos peleando”, expresó.
“Es un trabajo muy lindo y muy digno. El contacto con la gente y el poder ayudar, muchas veces hacemos de psicólogos. Tenemos varios clientes de muchos años que atendimos dos o tres generaciones. Ahora estamos en un momento difícil, saliendo de una pandemia pero hacemos lo que podemos”, describió.
Nicolino Fantasía, padre de Juan Carlos y suegro de Rosa, comenzó a ser canillita en el año 1950 con un puesto de diarios y revistas ubicado frente a la Plaza Mitre de Monte Grande. Falleció por un cáncer de pulmón a los 57 años. Juan Carlos atendió por un tiempo el puesto ubicado en la esquina de Fair y Malvinas, frente al supermercado Día%, hasta que falleció a los 50 años debido a un cáncer de tiroide. Ahora el kiosco le pertenece su hijo Fernando, mientras que Guillermo, su otro hijo, atiende en un puesto ubicado en la esquina de Luis Vernet y Zuviría, a tres cuadras del de Rosa.
Rosa tiene 68 años, pero elige seguir trabajando y estar en contacto con la gente del barrio: “Me hace muy bien. Hasta que Dios me dé salud voy a estar al pie del cañón. Tengo muy buen trato con las personas de todas las edades. Y siempre se van con una sonrisa porque les digo un chiste o dialogamos”.
“Tengo miles de experiencias de chicos que los conocía de chiquitos y después de muchos años aparecen acá y me dicen que me conocen, que cuando eran chicos venían a comprar. Ya hombres con hijos. O un cliente que no lo viste más y no sabés si está enfermo o qué le pasa. Trato de averiguar qué le pasa con la gente que viene y capaz lo conoce. Somos como una familia. Y más acá, en el barrio. A mis clientes, a la mayoría, los conozco por nombre y sé a qué se dedican. Eso es lo que yo trato de mantener, un trato cordial y familiero”, remarcó.
“Todo eso a mí me genera un orgullo muy grande. Acá viene gente a preguntarme una calle, se queda conversando y se va siempre con una sonrisa. Porque siempre me van a ver alegre, con un chiste, con buena onda y con una sonrisa. En la calle también soy así. Soy esto. Rosa Palombo es esto. En todos lados doy así, es mi esencia. Y vivo feliz, gracias a Dios”, concluyó.
¿Por qué se festeja el Día del Canillita?
Cada 7 de noviembre se celebra en el país el Día del Canillita, en honor a los vendedores de diarios y revistas. Esta celebración, que comenzó a realizarse en 1947, se inició debido al fallecimiento de Florencio Sánchez, periodista y dramaturgo que escribió la obra de teatro Canillita. Esta trataba acerca de un joven vendedor de diarios, de orígenes humildes, al cual sus pantalones le quedaban cortos, dejándole a la vista las canillas, sus piernas muy flacas.
Es por eso que todos los 7 de noviembre desde 2009 se los honra a los canillitas y tienen un franco, siendo este uno de los cinco días del año en que no hay diarios en todo el país. Los otros cuatro son: 25 de diciembre, 1° de enero, 1° de mayo y el Viernes Santo.

