Una de las instituciones emblemáticas de la ciudad está hoy de festejo: Club Atlético Monte Grande cumple este 22 de agosto 99 años de historia.
Club Atlético Monte Grande cumple 99 años
Socios, entrenadores y deportistas cuentan qué significa el club. Ubicado en el corazón de la ciudad, se fundó hace casi un centenario para el desarrollo deportivo y social de la comunidad.
Un día como hoy pero de 1922 se hacía oficial su fundación, de la que participaron hombres y mujeres que forman parte de los orígenes del distrito en sí mismo: Alfredo Seguí, José Legarreta, Adriano Cervetti, José A. Barbieri, Manuel Navarro, entre otros tantos, fueron impulsores del club que hoy tiene cientos de socios y varias disciplinas deportivas.
Cuenta la historia que ese 22 de agosto los fundadores se reunieron en la casa de Manuel Navarro, ubicada en Dorrego 227. Y de esa reunión surgió un consenso, que volcado en acta dice: "En el pueblo de Monte Grande, partido de Esteban Echeverría, a los veintidós días del mes de agosto de mil novecientos veintidós se reúnen los abajo firmados para promover la creación y constitución de una sociedad civil, cuya finalidad será la de estimular la práctica de todos los deportes y muy especialmente el foot-ball, como así también la vida de relación, social, cultural, intelectual y recreativa entre sus asociados".
Lo acordado aquella jornada sigue cumpliéndose hoy, casi un siglo después. Así lo trasmite el secretario de la actual comisión directiva, Juan Manuel Lontoya: “Estamos muy emocionados de poder estar al frente cerca del centenario del club. Siempre decimos que si los chicos traen copas y medallas es excelente, pero la intención del club es que las personas se sientan acá como en su casa. Generar espacios y recursos para que chicos y familias puedan seguir creciendo en la institución”.
Si bien este año no habrá festejos por la pandemia, desde CAMG esperan celebrar a lo grande los 100 años en 2022, cuando la pandemia haya mermado y los encuentros puedan volver a ser de abrazos y alegría entre pares, algo que se extraña sobre todo en los clubes de barrio, donde las tribunas siguen esperando a las familias.

