Esteban Echeverría | vinotecas | bebidas | Precios

El auge de las vinotecas y tiendas de bebidas se mantiene en la región a pesar de la crisis

Desde las tiendas especializadas en vinos y otras bebidas, que empezaron a ser furor hace algunos años, aseguran que mantienen el nivel de ventas, y que sus clientes no resignan sus gustos.

Con un público fiel, el de los vecinos del barrio, que se le suma a los novatos que buscan comprar un presente o darse un gusto, las vinotecas de la región parecen estar aislados del duro contexto económico, aunque la tarea de remarcar precios sea imposible de esquivar.

“Los precios son un problema porque tenes que andar controlándolos todas las semanas. Las ventas, en cambio, siguen igual, casi como si no existiese ese problema”, contó Mateo Soto, de la vinoteca Dionysus de Monte Grande. Y se sinceró: “Yo me sorprendo. La gente cada vez compra cosas más caras y en cantidad”.

La vinoteca que hace un año y medio funciona en Cardeza 144, en Monte Grande, se sostiene con un público variado. “Tengo clientes diarios, que son vecinos, que ayudan bastante a la rutina. Los días sábados también viene mucha gente nueva, que nos descubre y al venir se lleva algo”, dijo Soto.

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En La Cofradía H, también de Monte Grande, la situación es similar. “Las ventas se vieron apenas afectadas por la crisis. Creo que no cambió demasiado. Sí hubo más problemas administrativos por parte del local, que tenemos que cambiar los precios constantemente. Ahí hubo un gran cambio”, explicó Julieta Hildebrandt a El Diario Sur. Y agregó: “Hay que vivir pendiente de preguntarles los precios a las bodegas o estar atento a que cambien los precios el día que se va a comprar”.

“El alcohol y el resto de las bebidas son productos que se siguen consumiendo. Quizá sí compra marcas más baratas, pero siempre algo se llevan, contó Hildebrandt, quien asumió que “los clientes que siempre compraron alcoholes caros, van a seguir comprando caro. Los que más se quejan son los jubilados o las personas que les quieren comprar un presente a un médico, por ejemplo”.

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El servicio “extra” de las vinotecas

Vinos y otras bebidas alcohólicas pueden comprarse en cualquier lado, sin embargo en las vinotecas hay una distinción. “Acá tenés a alguien que te aconseja. Esa es la gran diferencia con un supermercado que vende vinos, por ejemplo. Muchos vienen sin saber nada y quieren que les recomiendes vinos, precios y bodegas. Confían en lo que se va a llevar. También damos bolsitas especiales de regalos, vendemos accesorios y demás”, contó Julieta Hildebrandt a El Diario Sur.

Productos de alta gama

Una de las características de una vinoteca es la presencia de productos caros. Según comentó Mateo Soto, de Dionysus, “la gente que no toma vino viene por cervezas artesanales, licores o whiskys, que son los más caros”. Y agregó: “Para regalos muchos eligen vinos, que uno bueno vale entre $2.000 y $3.000. También hay mucho gin, que puede valer entre $2.000 y $5.000. Tenemos licores y cervezas alemanas de litro”.

Por su parte, en La Cofradía H “lo más caro son los vinos añejos o whiskies y champagnes importados”, según Julieta Hildebrandt.

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