Durante estos últimos meses, un vecino de 8 años de Luis Guillón logró cumplir uno de sus sueños más grandes: no sólo conoció a su ídolo, el basquetbolista Franco Balbi, sino que entabló un vínculo personal con él.
Un vecinito de Luis Guillón se hizo amigo de su ídolo del básquet: su historia
Santino Noceda tiene 8 años y entrena básquet en el Club Unión Vecinal de Luis Guillón. Conoció a su ídolo, Franco Balbi, y decidió regalarle su camiseta.
Durante el año pasado, Franco Balbi jugó en Boca Juniors y actualmente forma parte de Flamengo, en Brasil. Y le responde los mensajes a su amigo Santino, quien entrena básquet desde marzo de 2022 en el Club "Unión Vecinal" de Luis Guillón.
"Un día fuimos al supermercado y él fue directamente al área de deportes y agarró una pelota", contó en diálogo con El Diario Sur Anabella Migliardo, quien tiene 45 años y es madre de Santino. Y agregó: "Él sabía que papá había jugado al básquet y también su abuelo, que en su momento fue parte del Club Vecinal, pero nosotros nunca le insistimos con ese deporte porque queríamos que eligiera algo que le gustara".
Finalmente Santino decidió comenzar a entrenar en el mismo Club que su abuelo, donde ahora es parte de las categorías "pre-mini" y "mini", y practicatres veces por semana. A mediados del año pasado se encontraba en su mejor momento, descubriendo este deporte que lo apasiona, pero hubo un problema: se lesionó un dedo de la mano derecha.
"Él es diestro. Esperamos un tiempo pero él quería ir a entrenar, se ponía a llorar porque no lo dejábamos. Así que un día fuimos y empezó a jugar con la mano izquierda. Hoy es ambidiestro", comentó Anabella.
En ese marco, Santino fue a ver un partido de Boca Juniors contra Ferro, ya que su papá formaba parte de este último Club, y quedó fanatizado con el jugador Franco Balbi (34). "No sé qué fue lo que él vio en Franco en ese partido", remarcó su mamá.
"Empezamos a ver los partidos de Boca y siempre esperábamos a Franco para que se saque una foto con él", explicó Anabella. Y agregó: "Después le mandé un mail a Franco contándole sobre Santino. Me respondió y me hizo llorar, me dijo que él apoyaba a mi hijo".
Llegó la semifinal entre Boca e Instituto, y Santino decidió hacerle un regalo especial a su ídolo: "Le quiso regalar su propia camiseta del Club Vecinal. No lo pidió a Franco que le regale la suya, tampoco le pidió un autógrafo. Él quiso agradecerle de esa forma por inspirarlo".
"Una vez que Santi le dio su camiseta, Franco nos dijo que nunca le había pasado algo así y nos envió un mail diciendo que agradecía mucho el gesto", comentó Anabella. La próxima vez que se vieron después de otro partido, Franco lo invitó a ver un entrenamiento en "La Bombonerita", la cancha de básquet de Boca.
"En realidad los entrenamientos son a puertas cerradas, pero él invitó a mi hijo a que entrara en la cancha y se quedaron un buen rato jugando. Tenían una mirada y una conexión que solo ellos entendían", expresó la mamá del Santino.
Boca perdió el partido final, pero Franco y Santino ganaron una amistad que hoy en día perdura a pesar de la distancia. "Mi hijo me enseñó que el deporte no es competencia y que los ídolos no son inalcanzables", concluyó Anabella.
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