En el marco de una nueva sección especial por los 20 años de El Diario Sur, que propone reconstruir el paso del tiempo en la región a través de historias de vecinos, Alicia, Carmen, Amalia y Andrea compartieron su experiencia como parte de la Feria de Artesanos de Plaza Mitre. Las cuatro forman parte de un espacio que nació hace 27 años y que con el tiempo se volvió una postal habitual de los fines de semana en el centro de Monte Grande.
20 años, 20 historias: las artesanas de Echeverría que vieron cambiar el centro desde sus puestos
En el marco de los 20 años de El Diario Sur, integrantes de la Feria de Artesanos de Plaza Mitre repasaron cómo nació el espacio y qué cambió con el tiempo.
Hace casi tres décadas, junto a otros feriantes, comenzaron a organizarse para darle forma a una feria estable, comprando materiales entre todos y armando la estructura de manera colectiva. “Empezamos de a poquito, comprando caños, techos, tablones, maderas… todo a pulmón”, recordó Alicia. Con el tiempo, el grupo se redujo, pero el espacio se mantuvo activo y consolidado en el mismo lugar donde nació.
La feria funciona cada fin de semana y reúne producciones completamente artesanales: muñequería, porcelana, mandalas, decoración y tejidos, entre otras propuestas. Para muchas de sus integrantes, además del trabajo, el espacio representa una forma de encuentro personal y social.
Una de las feriantes contó que llegó buscando una actividad terapéutica y encontró un ambiente familiar: “Acá pasan muchas familias, se trabaja mucho con los chicos y eso es muy lindo”. Otra destacó que el vínculo cotidiano con el público sigue siendo uno de los motores principales: “Que te digan qué lindo lo que hacés también te impulsa”.
Con los años, la feria también incorporó actividades para ampliar la propuesta: shows a la gorra, presentaciones de artistas locales y celebraciones en fechas patrias o jornadas especiales.
Entre los eventos que más recuerdan aparecen los festejos por el Día de la Niñez, el Día de la Tradición, el 25 de Mayo, el 9 de Julio y encuentros temáticos como el ya tradicional evento de brujas, uno de los más convocantes.
“Tratamos de ofrecerle a la gente un momento lindo: que vengan, tomen mate, escuchen música, recorran la feria”, explicaron. Para ellas, el objetivo es que el espacio siga siendo un punto de encuentro abierto para vecinos de distintas edades.
Leé más: Buenos Aires reasignó $2.105 millones para financiar universidades nacionales
La feria como una familia
Más allá de los cambios en el centro de Monte Grande y en la cantidad de puestos, las artesanas coinciden en que lo que se mantiene es el compañerismo.
“Somos familia, muy compañeros todos. Cuando pasa algo, estamos todos”, resumieron durante la charla. Esa convivencia de fines de semana, durante largas horas, consolidó vínculos que van más allá del trabajo artesanal.
También remarcaron que, aunque cada una tiene su estilo y sus diferencias, el proyecto colectivo sigue sosteniéndose gracias al compromiso compartido.
El acompañamiento de El Diario Sur
Al recordar el vínculo con El Diario Sur, las feriantes señalaron que el medio estuvo presente en distintas actividades a lo largo de los años. “Este año nos acompañaron muchísimo, pero en realidad desde hace muchos años siempre estuvieron”, señalaron. También mencionaron coberturas especiales en jornadas temáticas y eventos organizados por la feria.
Para ellas, esa presencia ayudó a visibilizar el trabajo artesanal y a acercar a nuevos vecinos a un espacio que, después de casi tres décadas, sigue formando parte de la identidad de la plaza.




