Finalmente, según le informaron fuentes policiales a El Diario Sur, el perro fue sacrificado luego de que “la familia de la víctima no quisiera hacerse cargo de la tenencia del can”, tras el ataque que culminó con la vida del joven de Ezeiza.
Frente a esta situación de incertidumbre acerca del futuro del pitbull y su brutal reacción, las mimas fuentes aseguraron que la Unidad Fiscal de Instrucción Descentralizada N°2 de Ezeiza habría tomado la determinación de terminar con la vida del can.
Posteriormente, dicha dependencia judicial en conjunto con la policía de la Comisaría 1ra de Ezeiza le dieron intervención a Zoonosis, quienes recibieron el acta firmada por el padre de la víctima que autorizaba sacrificar al pitbull.
De esta manera, terminaron con la vida del perro que según los vecinos de la zona “se había vuelto muy agresivo porque siempre era castigado por su dueño con intenciones de domesticarlo”, mientras que los amigos y la familia aseguran lo contrario alegando que el muchacho era “la persona más buena del mundo” y “amaba a su perro”.

