Los chóferes de la línea 158, que une la estación de Lanús con el barrio porteño de Pompeya, y los vecinos de Villa Jardín reclaman más presencia policial por los reiterados hechos de inseguridad que se vienen sucediendo en ese barrio.
Siguen los robos a colectivos en Lanús: reclamo de choferes y vecinos
La línea de colectivos 158 modificó su recorrido en Lanús ante los hechos de inseguridad y los vecinos reclaman medidas por los constantes robos que sufren.
A mediados de agosto, un colectivero de esa línea había sido baleado en la zona de Warnes y Obón cuando un hombre fingió ser un pasajero para robarle. En ese momento, los trabajadores de la Empresa El Puente hicieron una manifestación frente a la municipalidad de Lanús, luego de la cual las autoridades comunales y la Policía se habían comprometido a realizar un patrullaje a lo largo de todo el recorrido de la línea.
Sin embargo, los chóferes de la 158 denuncian que pocos días después de la promesa las fuerzas de seguridad no se acercaron más a Villa Jardín. A raíz de eso, decidieron no pasar más por la esquina de Warnes y Obón, debido a que es donde tanto ellos como los pasajeros son constantemente víctimas de hechos de inseguridad.
La Empresa El Puente, que también es propietaria de los ramales de las líneas 32, 75 y 128, sancionó a los conductores por desviar el recorrido, según relataron algunos choferes. Los colectiveros se sienten desprotegidos y reclaman que vuelva la presencia policial al lugar y que se tomen las medidas de seguridad para garantizar que puedan realizar su trabajo a salvo.
Una vecina del lugar que prefirió mantenerse en el anonimato por temor afirmó en diálogo con El Diario Sur: “En el barrio venden droga y son esos los que roban, saltan por los techos de las casas y salen por la calle de atrás. Siempre la misma jugada. La Policía piensa que son de acá, pero es gente que viene de otros lados”. Y agregó que había mandado mensajes en reiteradas oportunidades a las redes sociales del Intendente de Lanús Néstor Grindetti que no fueron atendidos.
El pasado lunes un grupo de tres delincuentes que se hicieron pasar por pasajeros, asaltaron una unidad de la línea 28 en el Camino de la Ribera, a la altura de Villa Jardín. Allí le robaron al conductor y a todas las personas, incluyendo a Adalberto Spagnolo, un hombre ciego de 45 años al que le sustrajeron una computadora adaptada, su carnet de asistencia social y hasta el bastón con el que se moviliza.
Ayer se produjo otro hecho de inseguridad en ese mismo barrio cuando dos jóvenes que estaban haciendo encuestas también fueron asaltados. “Espero que se escuche nuestro pedido de cuidado. Somos presa para los buitres y nadie hace nada por nosotros. Es tanta la impunidad que ni siquiera se detienen ante una persona con discapacidad”, se había lamentado Spagnolo luego del robo.



