Un barrio que toca el cielo con las manos. Esa escena se propuso plasmar Alfredo Fonticelli en su novela “Cuerpos Celestes”, donde hace un preciso recorrido histórico sobre el primer ascenso de Temperley a Primera División en 1974. Pero va más allá de una crónica deportiva. Viaja en el tiempo hacia una época, un lugar, un club y una realidad social de la que él fue testigo hace cuatro décadas.
La novela sobre Temperley que revive a un barrio que tocó el cielo con las manos
El libro repasa el ascenso de Temperley a Primera en 1974 y lo contextualiza con el día a día de los vecinos de aquella época. Un verdadero viaje en el tiempo.
Fueron diez años de escritura desde Uruguay, el país donde este escritor, periodista y arquitecto vive desde hace un cuarto de siglo. Cuerpos Celestes invita a los hinchas más veteranos de Temperley a recordar a aquel mítico equipo que logró la hazaña de alcanzar la elite del fútbol argentino. Y de paso, se propone que los más jóvenes puedan sentir lo que aquella generación sintió en 1974.
La misión de Alfredo fue doble: hacer un repaso detallado sobre una campaña de la cual nadie escribió y colocarlo en un contexto social, con tres historias que se van cruzando: el ascenso del club en sí, la vida personal de los protagonistas y la realidad política del país. El viaje en el tiempo es inevitable.
“Es una no ficción. Es trabajar con recuerdos míos o nociones de recuerdos y el desafío de crear un universo que sea verosímil. Lo que sí me preocupé que fuera una data firme fueron los partidos, los resultados, los cambios y las canchas, porque no quería que un lector fana de Temperley se perdiera en datos que estuvieran mal y dijera que la novela estaba mal escrita. El resto es imaginación”, detalla Fonticelli desde Uruguay en conversación con El Diario Sur.
Los tres ejes de Cuerpos Celestes, en palabras de su autor
- El ascenso, la historia central
“Tiene que ver con la historia del Club Temperley en el año 1974, el año del primer ascenso a Primera A, con todo lo que significa seguir a un club de barrio que viene de muchas campañas en las que 'casi sube'. Ese campeonato se transformó en una identidad del club de barrio que logra hacer algo que parecía imposible”
- La vida personal de los protagonistas
“Se trata de la familia de los protagonistas que viven de cerca la campaña de Temperley pero que por supuesto tienen sus vidas. Y en sus vidas tienen que ver el desempleo, la pareja, los hijos, los padres, la escuela y todo el mundo de los personajes que se van moviendo ahí junto con otros”
- La agitada realidad política argentina
“Un año donde muere Perón, asesinan al padre Mugica, los montoneros son expulsados de la Plaza de Mayo, se declara el estado de sitio, viene la masacre de Pasco... En ese año en el que hay tantos éxitos de Temperley, hay enormes derrotas en el campo popular”
Si bien se trata de un universo ficcional creado especialmente en torno a esa campaña, el ambiente que intenta evocar Cuerpos Celestes es completamente real y se relaciona con el vínculo que tuvo Alfredo con el Gasolero en los ’70. “Mis abuelos maternos eran socios y muy hinchas del club. Me hicieron socio muy temprano. Después empecé a formar parte de la escuelita de fútbol hasta las Inferiores. Pero aparte, el club era la pileta en el verano, la cancha de paleta, el gallego que atendía el buffet, los bailes los viernes o sábados a la noche, las canchas de tenis en el fondo, las zonas de parrillas y los árboles… Yo realmente vivía en el club, era como una segunda casa”, recuerda.
La gran inspiración para escribir esta novela viene justamente de una anécdota valiosísima de la juventud de Alfredo: una foto que le tomaron con Alejo Escos, ídolo de ese equipo que alcanzó la gloria. Una imagen que todavía conserva y que es el alma de Cuerpos Celestes: “La foto con Alejo nos la sacaron en el año 1972 o 1973. Es un partido en cancha de Temperley en el que a mí me elijen para entregarle una placa a Alejo y un fotógrafo saca esa foto y la publica. Esa foto me acompañó toda mi vida, hasta el día de hoy”.
Alfredo confiesa que “quizás haya estado mucho tiempo dándole vueltas a qué escribir con esa foto”, pero el resultado dejó satisfecho tanto a él como a los hinchas que leyeron Cuerpos Celestes. “Me gusta mucho imaginar en una foto fija ‘qué pasó antes y después’. Acá podríamos decir que se me fue la mano y escribí una novela con el ‘qué pasó después’, pero hay un diálogo entre esa foto y la novela que tiene que ver con la admiración a esos tipos que formaban parte de un equipo al que nosotros veíamos en la trastienda”, señala, en referencia a sus años como jugador de Inferiores.
Como si fuera poco, la novela llegó al propio Escos, el ídolo se emocionó y recomendó Cuerpos Celestes a todos los hinchas. “El hecho de que Alejo vea esa foto y me diga ‘¿Vos sos el pibito ese?’, y ese video mandando buena onda para que la gente vea el libro y lo compre y lo lea, me pareció una vuelta del destino increíble”, dice Fonticelli asombrado y complacido.
Cuerpos Celestes se puede descargar gratis en formato digital y también cuenta con su versión impresa que se vende en la sede de Temperley. Lo que se recaude quedará en el club.



