Mateo Marasas es un lomense de 22 años que practica ciclismo profesional en los Estados Unidos. Su historia inicia en el Parque Municial de Lomas de Zamora y lo encuentra en competencia con el nivel más alto a escala mundial, en Estados Unidos. El ciclismo llevó a Mateo a recorrer el mundo y hoy vive en el estado de Kentucky. Allí, trabaja en la seguridad de su universidad y estudia gestión deportiva.
Empezó a entrenar con su bici en Lomas y hoy se destaca en BMX en Estados Unidos
Mateo Marasas nació en Lomas de Zamora y tiene 22 años. Desde hace dos años representa una universidad de Estados Unidos en la disciplina de "Bike Moto Cross".
El Bike Moto Cross, popularmente conocido como BMX, es una disciplina del ciclismo que se desarrolla en pistas de corta distancia con elevaciones y curvas pronunciadas. Se caracteriza por la velocidad de sus participantes y, en ocasiones, por sus espectaculares caídas.
Para suerte de sus practicantes, el Municipio de Lomas de Zamora, en el Parque Eva Perón, cuenta con una pista en la que se compite a nivel nacional.
Mateo Marasas vivió toda su infancia y adolescencia en la localidad de Temperley y estudió en el instituto Manuel Belgrano. Sin saberlo, su destino cambiaría cuando, por simple casualidad, uno de sus compañeros de la escuelita de ciclismo lo invitó a probar la pista de BMX, apenas a pasos de donde se encontraban.
Al año de incursionar en la disciplina, fue convocado para participar de su primera carrera nacional, en Entre Ríos en 2008.
Todavía sin terminar la primaria, el acompañamiento de su familia, especialmente por parte de padre y madre (Ezequiel y Fernanda), le permitió comenzar a competir a nivel nacional.
En 2014, más específicamente en Mendoza y con 16 años, disputó su última carrera en una categoría amateur. La importancia de la competencia no era solamente el cambio de categoría, sino la posibilidad de entrenar y desarrollarse junto al seleccionado nacional de BMX.
Con esfuerzo y seguridad, a pesar de una lesión, logró alcanzar el nivel requerido para ser parte del mundial. La sede de la gran cita mundial fue en Bélgica, en el medio de un ex circuito de la Fórmula 1. De 78 participantes, provenientes de todo el mundo, finalizó en la posición número 24.
Tras dos años de intensa competencia, se alejó durante 18 meses tanto del BMX como de la bici en general. Entre 2016 y 2017, las competencias a nivel continental y mundial fueron moneda corriente para Mateo Marasas. Tal es así que la necesidad de estar constantemente en el mejor nivel posible terminó por abrumarlo. Durante ese tiempo, se alejó por completo de la bicicleta y de la preparación física. “Mi cabeza tenía que descansar”, aclara.
Con el paso de las semanas y meses, volvió a crecer y encontró las ganas de entrenar de forma constante nuevamente. Esta vez no quería hacerlo de la misma forma, por eso, buscó una alternativa.
“Un compañero del colegio estaba jugando al fútbol en una universidad de Carolina del Norte, en Estados Unidos. Le pregunté cómo había hecho y me lancé a conseguir lo mismo para mi deporte. Con mi curriculum deportivo me contacté con universidades y así llegué a Lincy Wilson, en Columbia, Kentucky”, manifestó Mateo Marasas.
En Estados Unidos, Mateo debió demostrar versatilidad para adaptarse al formato de competencia universitario. Allí, realizan seis meses de mountain bike y seis meses de BMX. El buen rendimiento en el transcurso del tiempo lo llevó a competir en el Gran National, “el campeonato más grande del mundo”, según comentó. En la tabla general, terminó en el sexto lugar.
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Tanto 2019 como 2020 no fueron años fáciles. Los primeros pasos en los Estados Unidos fueron positivos desde lo deportivo pero negativos desde lo económico. El gasto en los repuestos, viajes y costo de entrada a las competencias resultaban muy elevados.
Incluso, con el inicio de la pandemia y el cierre de las actividades en el extranjero, Mateo Marasas sintió incertidumbre y hasta temor. Intentó volver a Argentina para estar con la familia, pero no lo logró.
Al volver a permitirse los deportes, las competencias estadounidenses aumentaron drásticamente su nivel. Al ser el único territorio en el que se permitían las carreras de BMX, participantes de todo el globo viajaron para ser parte.
Actualmente, Mateo trabaja en la universidad y estudia la carrera de gestión deportiva. Está en transición hacia el ciclismo de pista para competir en los campeonatos nacionales que tendrán lugar en las próximas semanas.


