El día empieza a las 8 de la mañana y tiene una rutina programada con precisión matemática que las tres siguen al unísono. Entre siestas y momentos compartidos en una sala de juegos, la jornada se extiende hasta las 20, cuando van a dormir en sus tres cunitas. Todo esto que parece tan sencillo es el producto de un año de aprendizaje en torno a una crianza inédita. Leonel Chainksi y Vanina Catalá Ortmann reciben a El Diario Sur en su casa para contarnos cómo fueron estos primeros 365 días de sus hijas, las trigemelas de Lomas de Zamora.
Un día con las trigemelas de Lomas de Zamora: así están después de un año
Sus papás recibieron a El Diario Sur para contar cómo fue esta inédita experiencia de criar a las trigemelas Victoria, Julieta y Delfina. "Es nuestro caos más hermoso", afirman.
"Fue complicado, tuvimos altibajos. Los primeros tres meses fueron complejos porque además de cólicos tenían reflujos, pero con el pasar de los meses todo fue mejorando y ellas están muy bien de salud, sanas, fuertes y vitales. Duermen entre 10 y 12 horas de corrido. Tratamos de no cambiar la rutina para no alterarlas a ellas", son las primeras palabras de Vanina al describir este primer año.
Por su parte, Leonel señala que hubo "muchos cambios porque pasar de ser dos a ser cinco fue bastante complejo", y agrega: "Tenemos la casa las 24 horas con gente. Por suerte es gente de nuestro entorno y estuvo bueno porque nos conocimos más. Gracias a ellos pudimos sobrellevar este año que fue extremadamente duro pero hermoso".
La sala de juegos con un corralito, juguetes, un pelotero y un televisor es la gran atracción de la casa, la obra más importante para que las hermanitas se diviertan en un lugar seguro. "La armó Leonel. La casa se organizó para que tengan un lugar para jugar tranquilas y libres", remarca Vanina, mientras que su esposo sostiene la necesidad de "ser creativos y pensar el modo de entretener a estas bebas que son tres y que exigen lo que exige cualquier bebé bien descansado".
En pocos minutos se observa la organización y la planificación que hay detrás de la crianza de las trigemelas de Lomas de Zamora, a tal punto que casi no se escuchan llantos de Victoria, Delfina y Julieta, contrario a lo que cualquiera podría imaginarse. ¿Cuál es la clave de esto? Sus papás responden: "En esta casa hay mucha armonía y tranquilidad porque no somos personas que estemos peleando o gritando. Se habla todo y se acuerda todo. Hay mucha comunicación, el secreto está ahí".
Quizás el único motivo de "discusión" es el cuadro de fútbol de las trigemelas: los tíos quieren hacerlas de Independiente y su papá, de Temperley. Lo cierto es que ya son socias de ambos clubes. Los padres, por ahora miran de reojo: Vanina es fanática de River y Leonel, de Racing.
Algo que ayudó mucho a esta pareja de docentes fue contar la vida de sus hijas en redes sociales: tienen 4.600 seguidores Instagram y cerca de 23.500 en Tik Tok, con mucho acompañamiento de vecinos de Lomas de Zamora y otros lugares del país.
"Estamos muy orgullosos de ellas. Me encanta que las conozcan y que sigan su crecimiento. Esa buena vibra se siente. Estas tres bebés nos revolucionaron la vida. Seguimos luchándola para darles lo mejor. Este es nuestro caos más hermoso, estamos felices hace un año y será así el resto de la vida", cierra Vanina.


