En el mejor momento de su carrera musical, el 8 de septiembre de 2002, el joven cantante catamarqueño Walter Olmos, mencionado como “el sucesor de Rodrigo”, murió en un confuso episodio mientras jugaba con un arma. El multitudinario velatorio del artista se realizó en la bailanta "Mundo Bailable" de Lomas de Zamora.
El recuerdo del velatorio de Walter Olmos en Lomas, a 23 años de su muerte
El fallecimiento del cantante se dio tras jugar a la ruleta rusa en la habitación de un hotel. El velatorio se hizo en la bailanta de Lomas "Mundo Bailable".
El músico, de apenas 20 años, fue velado en ese boliche ubicado a cien metros del Puente La Noria en la localidad de Ingeniero Budge, en la que fue una de las más emblemáticas bailantas de Zona Sur, propiedad del manager de Olmos y de quien fuera representante de Rodrigo Bueno, José Luis Gozalo. Allí en la actualidad se encuentra una sede de la Iglesia Universal del Reino de Dios.
Walter conocía muy bien el lugar, ya que había actuado varias veces allí. Durante toda la jornada, llegaron cientos de jóvenes para despedir al cantante, la mayoría de barrios de la zona como Villa Fiorito, Santa Marta y el propio Budge, que hicieron más de dos cuadras de cola para ingresar a darle el último adiós a su ídolo, a quien habían visto muchas veces cantar allí. El clima era tranquilo y había vendedores que no perdían la oportunidad de ofrecer gorras y vinchas con la cara del artista.
El funeral, al que asistieron tanto sus fans como la familia del cantante, se extendió hasta la madrugada del día siguiente, cuando su cuerpo fue trasladado al Aeroparque Metropolitano para iniciar el viaje que lo llevaría hasta su última morada, en su provincia natal.
La noche de la trágica muerte, el cuartetero descansaba en la habitación de un hotel del barrio porteño de San Cristóbal junto a sus compañeros antes del inicio de tres shows que lo llevarían a recorrer boliches en Berazategui, Quilmes y La Plata. En ese momento, Olmos inició el trágico juego que lo llevaría a la muerte.
"Estaba jugando con un arma que no sé de dónde salió. Lo apuntó a uno de los chicos y no pasó nada; lo apuntó a otro y no pasó nada. Al final se puso el arma en la sien y salió el disparo. Fue un juego y no sé por qué ocurrió", contó Gozalo, quien también había sido representante de Rodrigo Bueno, en declaraciones a la prensa el día del hecho.
La madre del cantante, Noemí del Valle Nieto, confesó en aquel momento que su hijo “le había dicho a una amiga que estaba muy cansado, que estaba viviendo muy rápido y que tenía miedo de terminar como Rodrigo”. Walter Olmos no pudo escapar a la tragedia de grandes figuras de la movida tropical que pierden la vida en la cúspide de su carrera, como fue el caso de Rodrigo y Gilda.
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La historia de Walter Olmos
Criado en una familia humilde y numerosa de Catamarca, Walter Olmos conoció la pobreza desde chico. Para ayudar en su casa, recorría las calles con una caja de pomadas y trapos, lustrando zapatos en la plaza central. “¡Se lustra, se lustra!”, repetía con la misma energía que años más tarde desplegaría sobre el escenario.
La necesidad también lo llevó a tropezar. En su búsqueda por conseguir comida llegó a robar y terminó en un instituto de menores, experiencia sobre la que siempre hablaba: decía que allí había aprendido a “aguantar” y que, incluso en los peores momentos, la música era lo único que lo mantenía en pie.
En su adolescencia, un día entró a la Catedral Basílica de Nuestra Señora del Valle y, frente a la Virgen, patrona de la provincia de Catamarca pidió una oportunidad para ser cantante. Poco después se unió a Los Bingos, un grupo local que le permitió dar sus primeros pasos sobre escenarios de la región. “Era la manera de asegurarme la comida de todos los días”, reconocería años más tarde.
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