La familia detrás de la zapatería Stilo, ubicada en el centro de Lomas de Zamora, atraviesa días de dolor tras el fallecimiento de Fabián Tuchweber, histórico comerciante del rubro y referente del emprendimiento con más de seis décadas de trayectoria en la ciudad.
Dolor en Lomas de Zamora por el fallecimiento de un reconocido comerciante: "Tenemos que continuar su legado"
Tras la muerte de Fabián Tuchweber, dueño de la zapatería Stilo, su familia reabrió el comercio en Lomas y reafirmó la continuidad del legado familiar.
Su historia está profundamente ligada a la del negocio. El proyecto comenzó en 1963, cuando los padres de Fabián inauguraron el primer local de calzado en avenida Hipólito Yrigoyen 8841 , dando inicio a una actividad que con los años se transformó en parte del paisaje comercial de la ciudad.
El golpe por la pérdida de Fabián se siente tanto en la familia como en el vínculo construido con clientes de años. Manuel, su hijo, describió el momento con emoción: “Fue difícil, fue algo inesperado. No esperábamos que pase esto”. En medio del dolor, destacó el acompañamiento recibido tras la noticia. “Recibimos muchísimo cariño de la gente que lo conocía. Hubo muchos mensajes de clientas de tantos años”, contó en diálogo con El Diario Sur.
Con el paso del tiempo, el comercio creció y se consolidó en el centro lomense, manteniendo siempre el mismo rubro: calzado de cuero para damas, con una fuerte identidad familiar y continuidad generacional, indicó Manuel.
Su vínculo con el Club Atlético Temperley
El reconocimiento también llegó desde el Club Atlético Temperley, donde Fabián era socio vitalicio y mantenía una fuerte participación. “Le hicieron un homenaje en la cancha de Temperley. Eso nos dio mucho orgullo, el reconocimiento de la gente fue muy importante”, señaló Manuel en diálogo con este medio.
Tras el fallecimiento, la familia decidió reabrir el comercio, acompañada por sus seres queridos. “Reabrimos ayer con mi mamá, mi hermano y mi pareja. La idea es seguir, continuar con su legado”, expresó. En ese sentido, remarcó el compromiso de sostener lo construido durante décadas. “Tenemos que seguir, tenemos que cuidar esto que mis abuelos y mi papá levantaron durante tantos años”, afirmó.
Conmoción en la comunidad Lomense
La huella de Fabián también se refleja en los clientes que aún hoy llegan desde distintas localidades del sur del conurbano, como Monte Grande, Adrogué y Ezeiza, entre otras. “Viene gente de muchos lados porque confían en la calidad de nuestros productos, que se mantuvo durante tantos años”, agregó Manuel.
Entre el dolor y la continuidad, la familia intenta sostener un legado que trasciende lo comercial. “Era muy simpático, hablaba con todo el mundo. Tenía amigos por todos lados”, recordó su hijo, entre la emoción y el reconocimiento.
Lee también: Crisis en Banfield: jugadores denunciaron "incumplimientos económicos" y apuntaron a la dirigencia


