Rodrigo Grosso, vecino de Lomas de Zamora de 34 años, se encuentra en Rumania recorriendo a pie la Vía Transilvánica, un camino de unos 1.400 kilómetros que atraviesa el país de norte a sur y especialmente Transilvania, la región del centro del país donde vivía Vlad Tepes, el conde que fue inspiración para el personaje de Drácula.
Un vecino de Lomas recorre a pie una ruta de 1.400 kilómetros por Rumania: ya estuvo en 45 países
Rodrigo Grosso atraviesa el país de norte a sur, en un trayecto que incluye la región de Transilvania, tierras donde vivió Drácula, entre bosques y montañas. Va parando con su carpa en casas de familia.
Grosso, de 33 años y creador de la cuenta de Instagram Tu Copiloto Nómada, comenzó el recorrido en Putna y tiene como destino final Drobeta-Turnu Severin. La ruta atraviesa zonas de montaña, bosques y pequeños pueblos. En 20 días de travesía ya recorrió casi 600 kilómetros.
Entre los lugares que más lo sorprendieron durante las primeras semanas destacó Bucovina, una región ubicada en el norte del país. “Es pura montaña, bosques súper bonitos. De hecho, dicen que es una de las más bonitas de toda la Vía Transilvánica”, señaló Rodrigo, en diálogo con El Diario Sur.
Para el vecino de Lomas, uno de los principales atractivos del recorrido es precisamente la cantidad de tiempo que pasa alejado de las rutas y los centros urbanos. “Estás mucho tiempo en la naturaleza, poco tiempo por carretera y en pueblos”, explicó.
Esa experiencia también incluye encuentros con animales silvestres. Durante el recorrido vio ciervos, un zorro y también un oso, al que encontró aproximadamente una semana atrás mientras caminaba por un bosque.
“Lo vi a unos 100 metros aproximadamente, pasando por el medio del camino. Tuve que frenar, empezar a hacer ruido para que se vaya y me preparé el spray para osos para tenerlo en la mano por cualquier cosa”, relató.
Cómo son los días en Rumania
Grosso realiza la mayor parte del viaje con una carpa y calcula que pasó de esa manera cerca del 90% de las noches. En algunas ocasiones duerme en terrenos de familias locales, que le permiten instalarse en sus patios. Algunas estadías son gratuitas y en otras debe pagar.
La relación con los habitantes de los pueblos se convirtió en otra de las características de la travesía. “Los rumanos son muy amables, muy hospitalarios”, destacó. En algunos casos, contó, familias que inicialmente le habían ofrecido un lugar para instalar la carpa terminaron invitándolo a dormir dentro de sus casas.
La barrera del idioma tampoco impidió esos encuentros. Grosso habla en inglés cuando encuentra personas que conocen esa lengua, aunque en los pueblos más pequeños no siempre es posible. “Me hago entender, charlamos lo que podemos, pero la amabilidad es increíble”, sostuvo.
Su jornada comienza habitualmente entre las 6.30 y las 7 de la mañana. Después de despertarse, desarma la carpa y organiza la distancia que recorrerá durante el día. Al atardecer, llega al lugar donde pasará la noche y vuelve a armar su carpa.
El vecino recorrió 45 países
La caminata por Rumania es parte de una historia de viajes que Grosso comenzó hace más de una década. Salió por primera vez de Lomas en 2011 para estudiar inglés en Canadá y desde entonces recorrió más de 45 países y vivió en siete.
Además, recientemente realizó la Vía Francígena, el histórico camino de peregrinación que conecta Canterbury, en Inglaterra, con Roma. Durante esa experiencia atravesó distintos países europeos a pie y compartió el recorrido a través de su proyecto digital.
Grosso no tiene actualmente una residencia fija y durante los últimos años vivió, entre otros lugares, en Taiwán, Australia, Estonia y España. Sus experiencias forman parte de Tu Copiloto Nómada, el proyecto con el que publica información, mapas, recorridos y guías sobre los destinos que visita en redes sociales.
Leé también: La explicación de Aerolíneas por las explosiones que se escucharon en Zona Sur

