En los últimos días resurgió el proyecto del “tren universitario”, una iniciativa para extender el ramal Temperley-Haedo del Tren Roca hasta la Universidad Nacional de Lomas de Zamora (UNLZ).
Tren Roca: evalúan extender un ramal hasta la UNLZ
Se reflotó el proyecto del "tren universitario" para extender el ramal Temperley-Haedo hasta la Universidad Nacional de Lomas de Zamora.
Actualmente, la estación más cercana a la UNLZ es Juan XXIII, perteneciente al ramal Temperley-Haedo de la Línea Roca, que está inactivo desde octubre de 2019 por trabajos de mantenimiento. Queda a unas 15 cuadras de la universidad y el tramo desde ahí hasta la casa de estudios es bastante despoblado.
La idea es que de ese ramal salga una extensión que conecte directamente con el predio de la UNLZ. Este nuevo tren sería una alternativa mucho más directa para los alumnos que llegan desde la Zona Oeste o incluso desde localidades cercanas.
En los últimos días, las autoridades de la casa de estudios tuvieron conversaciones con funcionarios de Trenes Argentinos para analizar esta posibilidad y diagramar un plan para construir ese nuevo ramal.
“Me reuní con los representantes de Trenes Argentinos Ricardo Lissalde, de Infraestructura; Martin Marinucci, de Operaciones, y Damián Contreras de Trenes Argentinos Capital Humano, para analizar el proyecto de Tren Universitario. El objetivo es construir un acceso ferroviario desde la estación Juan XXIII, del ramal Temperley - Haedo, hasta nuestro campus”, confirmó el rector Diego Molea.
Por su parte, Lissalde agregó que desde Trenes Argentinos se comprometieron a “trabajar en la factibilidad del proyecto beneficio de toda la comunidad universitaria”.
Lo cierto es que hay varios aspectos a considerar para poner en marcha este proyecto del "tren universitario". En primer lugar, deben solucionarse los serios problemas que impiden la reactivación del ramal Temperley-Haedo, donde actualmente sólo hay servicios de carga por una única vía habilitada, desde Haedo hasta Temperley y de ahí hacia La Plata.
En octubre del año pasado se habían registrado importantes faltantes de tierra en los terraplenes cercanos a Kilómetro 34, lo cual podía provocar un descarrillamiento del tren. Nunca hubo una fecha establecida para terminar esas obras y, para peor, la cuarentena obligó a suspender los trabajos. A su vez, deberían realizarse profundos trabajos para reacondicionar la estación Juan XXIII, que actualmente tiene una estructura precaria con una plataforma muy pequeña.



